miércoles, 11 de noviembre de 2009

Que siga el groove...



Mientras termino de darle forma a mi próximo post "¿Por qué no te callas?" (promete ser polémico) les dejo un par de temitas, digamos, como aperitivo.




Long Way From Brooklyn - Down To The Bone




Have A Good Time - The Brand New Heavies

lunes, 2 de noviembre de 2009

Los terroristas de las fiestas

Si hay personajes que, además de fastidio, me producen cierto temor son los animadores de fiestas. Es decir, esos sujetos que alguien contrata para amenizar cumpleaños, cenas en restaurantes, casamientos, despedidas de soltero, bodas de oro o lo que coño fuera.
En principio diría que son traicioneros, porque irrumpen con total impunidad en el momento menos esperado. Se materializan de la nada cuando uno está relajado y con las defensas bajas. Y a partir de ese instante todos pasan a ser sus rehenes. Y no lo digo en sentido figurado, es que apenas alguien amague con abandonar el recinto, escabullirse al baño o simplemente ignorarlo, automáticamente será objeto de sus chistes y sus burlas. No hay escapatoria.

“¡¡¡Hola a todooosssss!!! ¿¿Qué tallllll?? ¿¿Cómo estaaánnnn?? ¡¡Me presentoooo, mi nombre es Federicoooo -pero me pueden decir 'Fede'- y vengo a alegrarles un poquito esta linda reunioooón!!”, arrancará micrófono en mano, con voz modulada y actitud de canchero de manual. “Me dijo un pajarito que están festejando un cumpleaños. A veeeer... ¿Dónde está la cumpleañeraaaaa?”, preguntará frotándose las manos, con esa expresión de placer que indica que ya está listo para empezar a reírse de los invitados (debería ser “con” los invitados, pero eso demandaría un mayor esfuerzo intelectual). La chica levantará tímidamente la mano y él, por supuesto, la hará pasar al escenario o a lo que haga de escenario. “¡¡A veeeer... pido un aplauso para Andreeeeaaaaa!!...”, exclamará entre eufórico y chupamedias. “¡¡A veeeer... más fueeeerteeee!! ¿O no la quieren a Andreaaa?”, insistirá como si estuviese dirigiéndose a un público de jardín de infantes. Y la intensidad de los aplausos nunca será de su agrado, con lo cual repetirá el pedido unas 3 ó 4 veces más hasta que el caos de gritos y golpes mande al suelo tenedores y cuchillos y tire abajo los cuadros y el decorado del salón. Ahí recién se sentirá plenamente realizado y continuará con su rutina.
“Decime, Andrea... Estás de novia... casada... separada... abandonada...??”, preguntará inquisidoramente con voz de galán de radioteatro, mientras le pasa el brazo por encima de sus hombros. Andrea, por caso, dirá que está de novia. “¿Cómo se llama tu novio?”, preguntará nuestro aprendiz de vivo. “Javier”, responde la chica en voz baja como si revelara una intimidad. “A ver, chicos, ayudenmé... ¿Está Javier por ahí? ¿Dónde está Javier?”. Todas las miradas convergen en el pobre pibe y no le quedará otra que levantar su manito. “¡¡Que venga Javieeeeeer!!”, ordenará lo que se venía venir como la tormenta después del calor. El novio de la chica se acercará no muy feliz al escenario y se comerá un “¡¡ooosssooooo!!” del animador cuando este amague con estrecharle su mano. Por supuesto, la pareja tendrá que aguantarse la andanada de chistes fáciles sobre el noviazgo, sus respectivos ex y todos los lugares comunes que se puedan imaginar. Y el showman estará bien atento a las reacciones de la gente, porque en base a ello seguirá vomitando chistes malos y sacándole la ficha a cada invitado. “Y vos... ¿de qué te reís tanto? Je, seguramente tuviste algo con este pirata...”, retará a alguna de esas señoritas que se ríen de cualquier boludez. “¿Vos la estás pasando bien, che? Avisale a tu cara, entonces”, le tirará a algún invitado agreta. Humor inteligente.
Y ya que lo tiene a mano, este “banana” rentado arrancará la sección de juegos boludos con el mismísimo novio. Con una pelota de ping-pong en la boca y dibujando círculos en direcciones opuestas con mano y pie izquierdos, tendrá que repetir 3 veces “tres tristes tigres”. El pobre desgraciado pasará el papelón de su vida ante las crueles carcajadas de la concurrencia. “Me fallaste, Javier”, le dirá ante su contundente y esperado “fracaso”. El premio por realizar bien esta pelotudez –una vela aromática y un porta sahumerios- quedará desierto y el animador saldrá de cacería en busca de otra víctima que esté a la altura del desafío. O por lo menos le garantice otro rato de diversión a costilla del propio infeliz.
Y esos segundos en los que el tipo recorre el salón con la mirada son de suma tensión, porque nadie quiere convertirse en el próximo payaso de turno. Nadie quiere ser obligado a contar granos de arroz con los dedos de los pies, a imitar a un animal de la selva o a que un desconocido le pase un huevo por debajo de la ropa sin romperlo.
No hay una comprobación científica, pero el alegra-fiestas casi siempre escoge a su presa entre los más extrovertidos o entre los que se esconden. Ambos son útiles. Los primeros interactuan con el animador y potencian la supuesta gracia de la prenda (a no ser que pretendan ser más vivos que el animador; en ese caso nuestro personaje hará lo posible por aplicarles un escarmiento), los segundos atraen precisamente por su pánico a hacer monigotadas en público. Y acá el animador cuenta con un aliado de fierro que es ni más ni menos que el morbo del resto de los presentes. Al que no le gusta el canto, todos quieren oírlo cantar. Al que odia el baile, todos quieren verlo bailar. Para molestarlo, nomás. Es más gracioso ver a alguien que hace algo contra su voluntad y mal, que al que lo hace con gusto. “¡¡¡Rooo-beeer-to!!! ¡¡¡Rooo-beeer-to!!!”, corearán todos para darle ánimo al tímido elegido, mientras un par de comedidos lo arrastrarán de los brazos y lo pondrán a disposición de su verdugo. Y al tal Roberto no le quedará más remedio que acceder a los deseos de la turba, caso contrario se colgará un cartel de “amargo” que lucirá mientras viva. “Cuídenme de mis amigos que de mis enemigos me encargo solo”, decía Voltaire.

Desconozco el mercado laboral de los animadores, pero no son pocos los casos en los que estos pseudos piolas presentan un perfil multifunción. En algunos casamientos son los mismos que pasan música y durante la fiesta te marcan cuándo comer, cuándo bailar y hasta cuándo cagar. “¡¡Les pido un fuerte aplauso para el vitel thonéeee!!!”, vocifera desde la consola, mientras una fila india de mozos irrumpe a paso militar con el primer plato. “¡¡Un aplauso para el lomo a la pimientaaaa!!”, arenga cuando aterriza el plato principal. “¡¡Un aplauso para la tripa gorda!!”, ordena si el casamiento viene onda asado campestre. Mamita querida. Un aplauso en las bolas le daría.

En otras oportunidades, para darle un toque diferente al evento se contratan los servicios de un animador-mago. Y agarrate. “A veeeer... necesito a dos amigas de la novia para que vengan a soplarme la varita”, reclamará libidinoso. “Y ahora voy a necesitar un ayudante para mi próximo truco...”, dirá después de haber hecho sonrojar a las mencionadas señoritas. En realidad, la traducción vendría a ser algo así como “voy a necesitar un perejil para que la gente se le cague de risa un rato”. Y no sé porqué, pero el mago tiene como una aureola de impunidad. Es como el Papa, como Dios. Aunque el tipo te deje en cuatro patas, con los ojos vendados y un clavel entre los dientes, no te podés enojar. Todo se hace en pos del truco. Y no es justo.

Creo que todos en algún momento hemos padecido a estos pesados que se creen vivos. Y los seguiremos padeciendo mientras tengamos amigos que los contraten. Podría continuar haciendo catársis pero acá me planto. Me puse demasiado intolerante y no era mi intención. No me reconozco. Al fin de cuentas la animación de fiestas es un laburo y como tal merece respeto. Requiere oficio y dedicación. Es más, diría que es un arte. Sí señor, un verdadero arte. El arte de romperle las pelotas a los demás.

sábado, 31 de octubre de 2009

Todo a negro

Pequeñas delicias del soul y del jazz...

 
UNA DIVA

Maysa Leak se ha convertido en estos últimos tiempos en una de mis cantantes preferidas. Nació en 1966 en Baltimore, EE.UU. y saltó a la fama por su participación en la excelente banda británica de funk y soul Incognito. Allí grabó dos discos: Tribes Vibes And Scribes (1992) y Positivity (1993). Luego de esta experiencia se largó como solista, continuando con la línea del soul, el smooth jazz y el rhythm & blues.  En 1995 salió Maysa y en 1996 volvió a colaborar con Incognito en el álbum Beneath The Surface. Su segundo álbum de estudio, All My Life, llegó en 2000 producido por Jean-Paul Maunick, el líder de su antiguo grupo. A partir de entonces repartió su trabajo entre sus colaboraciones con la banda británica y sus álbumes en solitario: Out Of The Blue (2002), Smooth Sailing (2004) y Sweet Classic Soul (2006). En 2007 llegó Feel The Fire y en 2008 Metamorphosis.




Mirrors - Del álbum All My Life.




Playing Your Game, Baby - Del álbum Sweet Classic Soul.


DEDOS DE ORO


Ronny Jordan es un monstruo de la guitarra al que vengo siguiendo desde que debutó con el monumental The Antidote (1992), una de las joyitas del género acid jazz. Este londinense nacido en el año 1962, reconoce como a sus principales influencias a los genios Wes Montgomery y George Benson, y ya se nota desde su primer álbum. De allí resultan imperdibles los cortes After Hours y su versión del So What, de Miles Davis. No obstante, con el tiempo Jordan ha ido ampliando su espectro musical incursionando también en los terrenos del funk, el soul y el rhythm & blues. Hasta el momento lleva editados 7 discos: el mencionado The Antidote, The Quiet Revolution (1993), Light To Dark (1996), A Brighter Day (2000), Off The Record (2001), At Last (2003) y After 8 (2004). Todos ellos en el mismo estilo elegante, exquisito y sensual.




So What - Del álbum The Antidote.




In Full Swing - Del álbum The Quiet Revolution.

lunes, 5 de octubre de 2009

Insufribles de la Caja Boba (y afines)




Uno de los primeros posts de Digital Ayatollah fue el de los Insufribles, personajes que, por actitudes o costumbres, encarajinan determinados momentos de nuestra vida cotidiana. Desde aquel entonces, pensé en elaborar otra lista similar pero con figuras y situaciones de la TV. Aquí se las dejo y, como dije en aquella oportunidad, acepto colaboraciones.


Las telenovelas que repiten las mismas fórmulas: falsos embarazos, hijos ocultos, malos que pueden hacer de todo, falsas enfermedades, encuentros “casuales”, besos que son vistos por la persona incorrecta, confesiones secretas que se escuchan hasta en la Luna, etc, etc, etc...


Las cámaras ocultas donde la víctima (generalmente una modelito o vedetonga) finge no saber nada a pesar de haber caído ya varias veces... ¡¡y con los mismos tipos!!

Las guarangadas, gritos de tribuna y chistes fáciles que se escuchan en off en el programa de Marce cuando aparece un culo o un par de tetas.

Las sistemáticas interrupciones autorreferenciales de la Señora: que cuando estuvo en Cuba, que cuando estuvo en Paris, que cuando filmó con no sé quien, que cuando ganó la Pindonga de Oro, etc.

Las cagadas a pedos en cámara del Inventor de la Televisión.

Los periodistas de chimentos que en un segundo hacen mierda a un excelente actor o músico solo porque no les dio una nota.

Los “debates” a rostros serios sobre cuestiones tales como la pelea entre dos gatos de cuarta o la separación de algún “4 de copas”.

Los que usan la frase “la gente me para por la calle...” para hacer creer que son populares.

Los noteros que no paran hasta saber si el entrevistado está de novio, si se va a casar, si está esperando un hijo o si se va a separar. En los 4 casos la insistencia durará mientras el tipo lo desmienta (precisamente esa incomodidad es lo que atrae de la nota y envalentona al notero); una contestación del estilo “está bien, pongámosle que estuviera de novio con fulanita... ¿y?” desarticularía la intención del reportaje.


Los movileros/metepúa que pinchan hasta el cansancio para que el entrevistado se pelee con un colega.

Los noteros que abusan de la “pregunta/afirmación”. Situación 1, micrófono a un actor en la puerta de un teatro: “contento porque estrenás una obra y además estás terminando de filmar una peli...” (es para contestarle “ya que sabés tanto para qué preguntás”, ¿no?). Situación 2, micrófono a un futbolista apenas termina el partido: “partido complicado, hoy; Sporting Garompa les planteó un esquema súper defensivo y les cerró el arco...”.

Las notas “de color” en la Terminal de Ómnibus de Retiro cada cambio veraniego de quincena o en vísperas de Semana Santa (“¿A dónde van?”, “¿De dónde vienen?”, “¿Cuántos días se quedan?”, “¿Van con mucho equipaje?”, “¿Llevan a la abuela?”, etc).

Las notas en la calle cada vez que sube o baja la temperatura.

Las notas en las escuelas cada vez que empiezan las clases.

Las notas en las librerías y en los negocios de guardapolvos antes de que empiecen las clases.

Los noticieros que ante cada catástrofe en el mundo (terremoto, caída de avión) averiguan si hubo alguna víctima o sobreviviente argentino (como si aportara algo a la cosa o le diera categoría al desastre).

Los comentarios babosos de los conductores de noticieros y el reto celoso de sus compañeras al regresar de una nota sobre alguna mina que está buena.

Las publicidades pre-Mundial de Fútbol en las que se exacerba un nacionalismo triunfalista que apesta.

Las ya clásicas publicidades veraniegas en las que una multitud de vagos sub-30 se amontonan en dancing playero al ritmo del tema pegadizo de moda (generalmente son de cerveza o de alguna bebida fashion).

Las tapas de algunas revistas de actualidad con las mismas de siempre y los mismos títulos: “estoy en mi mejor momento”, “los 40 me encuentran plena”, “volví a creer en el amor”, "me calientan los amigos de mi hija", etc, etc, etc...

Las vedetongas que se las arreglan para ser noticia con cualquier huevada: que le tocaron el culo en el colectivo, que le rayaron el auto en un estacionamiento, que se le quemó el pollo en el horno, que se intoxicó con un chupetín...

Las que se sacan primeros planos de tetas, intestinos y vejiga y luego explican sonrojadas y haciéndose las tontitas “ay!, fueron fotos muy cuidadas...”.

Los que llevan dos semanas y tres días en la televisión y ya hablan de “mi carrera”.

Las que se la pasan llorando y tirando mierda por todos los programas de chimentos luego de ser eliminadas de lo de Tinelli.

El forzado clima festivo de algunos programas de juegos y entretenimientos (años atrás los participantes eran gente común y tranquila; hoy parecería que hacen castings para elegir a los más cancheros o a los más payasos).

sábado, 29 de agosto de 2009

Qué bueno es estar bien informado

Muchas veces, algunos medios gráficos y televisivos suelen andar medio flojos de información y no tienen con qué llenar centímetros escritos o minutos de aire. ¿Cómo darse cuenta de este grave problema que desvela a periodistas, redactores y productores de TV? Muy fácil; aparecerán noticias como éstas:

DIARIOS (información general)

“Un tucumano ganó el campeonato mundial de raya al medio”.

“Se divorció el hombre más alto del mundo” (en su momento se cubrió su casamiento)”.

“Un israelí inventó una máquina para escuchar crecer el pelo”.

“En una carrera de mozos, descalificaron al ganador porque el capuchino llegó con la leche cortada”.

“Enjuician a una familia china por organizar carreras clandestinas de escarabajos”.

“Una azafata debió bajar a un pasajero por exceso de flatulencias”.

“Nació una avispa en un zoológico mendocino y los chicos ya le están eligiendo nombre”.

“Un grupo de dietólogos argentinos está desarrollando un chicle con gusto a bife de chorizo”.

“Una jubilada canadiense publicó su diario íntimo en 110 idiomas”.

“En EE.UU. un hombre le inició juicio millonario a una cadena de peluquerías porque a causa de un mal corte su novia lo dejó”.
“Un japonés provocó un alerta roja al lanzar al mar una flota de barquitos de papel”

DIARIOS (investigaciones científicas)

“Hablar por celular tres veces al día ayuda a combatir el tránsito lento”.

“Tomar sol de 10 a 12 disminuye el deseo sexual”.

“Jugar al tejo en la playa prolongaría la vida”.

“Ensayan en lechuzas una terapia contra el insomnio”.

“Un informe de un grupo de investigadores alemanes dice que en el 78,62% de los casos el mal aliento es hereditario”.

“Extraerían células de jirafa para desarrollar una vacuna contra la incontinencia verbal”.

“El 46 % de los adolescentes no sabe conjugar los verbos”.

“Científicos de una universidad californiana descubrieron que el cigarrillo es bueno para combatir la caspa”.

“Un informe de una ONG concluyó que los argentinos ceden más el asiento en los colectivos que los uruguayos y los brasileros”.

“Psicólogos afirman que ver caer la nieve cura la timidez”.

“Antropólogos suecos descubren que el Hombre de Neandertal ya usaba el dedo meñique para sacarse la cera de los oídos”.

“Expertos en clima estiman que el primer semestre de 2010 será un 14 % más llovedor que el segundo”.

“Un informe reveló que los separados duermen un 20 % más que los solteros y un 15 % menos que los casados” (ésta noticia merece la doble página con los infaltables testimonios que refuercen la singular teoría).


NOTICIEROS DE TV

“Un paquistaní batió el record de cabezazos contra una pared de ladrillos”. Al final se mostrará cuando lo cargan en una ambulancia con toda la trucha bañada en sangre.

“Un australiano le enseñó a manejar a su mascota canguro”. Se verá un video casero del animalito tirando rebajes y pasando alguna que otra luz roja.

“Calorcito en Buenos Aires”. Subirá 3 putos grados la temperatura y nuestro ejército de movileros saldrá a cubrir la información. Reportajes a algún boludo que está tomando sol en una plaza, etc...

“Frío en Buenos Aires”. La ciudad recibirá alguna resaca de aliento patagónico y los profesionales del micrófono saldrán a hacer de las suyas. Reportaje a alguna madre para saber como abriga a su hijo, etc... Si el bache a llenar es grande, agregarán el testimonio de dos madres más y de algún oficinista que justo salía a almorzar.

“En Francia, una joven concurrió desnuda a una reunión de consorcio en señal de protesta por el aumento de las expensas”. Por supuesto, el informe culminará con la babosa acotación del conductor sobre los atributos de la señorita, seguido por el clásico reto de su compañera.

“En un zoológico de Singapur la atracción es un rinoceronte travesti”. En un alarde de humor original e inteligente, el conductor cerrará la nota proponiendo al corpulento animal para algún espectáculo revisteril en Mar del Plata.


Es lo que tenemos. Recuerdo que alguna vez le preguntaron a Jorge Luis Borges por qué razón no leía los diarios. “De lo importante me entero siempre”, fue la respuesta del genial escritor.

lunes, 17 de agosto de 2009

Test del Viejazo


¿Tenés más de 40 y querés saber si te agarró el famoso “viejazo”? Completando este sencillo test hecho en base a diferentes situaciones, podrás enterarte si estás para salir de putas con tu sobrino o anotarte en un contingente de PAMI a las termas de Villa Cachirla.

1-Un grupo de pibes está haciendo bardo en la vereda de tu casa...
A) Bajás con una birras y te sumás al festejo.
B) Salís al balcón y les vaciás un balde con aceite hirviendo.

2-Vas manejando por una avenida con un tráfico infernal...
A) Martirizás a todo el mundo con bocinazos y luces altas.
B) Todos le mandan efusivos saludos a tu madre porque vas a 20 y por la izquierda.

3-Una veinteañera te tira onda...
A) Le das consejos porque podría ser tu hija.
B) Si pesa más de 30 la partís como un queso.

4-Estás en un boliche y la música no deja hablar...
A) Agarrás del brazo a alguna mina que ande por ahí y salís a bailar.
B) Argumentás que dejaste sola a la tortuga y te vas a la mierda.

5-Vas a la cancha a ver a tu equipo favorito...
A) Ves el partido en cuero y trepado al tablero electrónico.
B) Te vas 10 minutos antes para que no te magulle la turba.

6-Después del asado se arma un picadito...
A) Te ponés la vincha y salís arando como Caniggia en el mundial de Italia.
B) Te quedás mateando con las mujeres hablando de Rial, Canosa y Zulma Lobato.

7-En una charla sobre modas y costumbres de todos los tiempos...
A) Al pasado lejano lo llamás “mi época”.
B) Actuás como si hubieras nacido ayer y fingís no acordarte un carajo de nada.

8-Estás de vacaciones en el Sur...
A) Te anotás en una excursión que incluye rafting, rappel y tirolesa.
B) Preferís ir a tomar el té galés y revisar en el cuaderno de visitas si por allí anduvo Lady Di.

9-Vas en tu auto escuchando un CD...
A) Lo ponés bajito para que no te distraiga del manejo.
B) Lo ponés al mango y bajás las ventanillas para musicalizar a todo el barrio.

10-Te invitan a una cena o fiesta...
A) Caés a la hora que se te canta el culo.
B) Pasás la noche amargado porque sos el único boludo que fue puntual y te bancaste una hora parado en una esquina o sentado solo en un restaurant.

11-Pasás con el auto frente a la cola para un recital...
A) Te dan ganas de sacar entradas para escuchar un poco de rock.
B) Chocás con el de adelante por darte vuelta y exclamar furioso “por qué no van a laburar, manga de vagos”.

12-En una fiesta de casamiento...
A) Sos de los que bailan estilo “momia de Karadajian”.
B) Sos de los que terminan mandando al novio al hospital.

13-Los días de frío extremo...
A) Salís a la calle en remerita.
B) Prendés la tele para ver la sensación térmica y salís como para una expedición a la base Marambio.

14-En las despedidas de soltero...
A) Vas a una cena-show donde, a lo sumo, el homenajeado debe hacer alguna que otra monigotada en público.
B) Lo ponés en bolas, lo untás con miel y lo encadenás a un árbol para que se lo morfen las hormigas.

15-Cuando un niño se pone a correr dentro de un restaurant...
A) Te hacés cómplice de sus travesuras.
B) Le atravesás disimuladamente una silla para que vuele por los aires y se rompa los dientes contra el canto de una mesa.

16-En una reunión en tu casa...
A) Ponés de fondo un CD de Miles Davis.
B) Ponés a todo volumen la gala de Gran Hermano para ver quien abandona “La Casa”.

17-Pasás frente a un kiosco de diarios...
A) Comprás la Selecciones Reader’s Digest.
B) Llevás alguna de esas revistas que muestran en primer plano el intestino grueso de la vedetonga de moda.

18-Te mandan una invitación para Facebook...
A) La rechazás porque pensás que es una pérdida de tiempo.
B) La aceptás y terminás haciendo tests tales como “qué gusto de empanada te encantaría ser” o averiguando qué animal sos en el horóscopo senegalés.

A continuación, sumá un (1) punto por cada una de las siguientes respuestas:
1/B, 2/B, 3/A, 4/B, 5/B, 6/B, 7/A, 8/B, 9/A, 10/B, 11/B, 12/A, 13/B, 14/A, 15/B, 16/A, 17/A, 18/A.

RESULTADOS:

De 0 a 6 puntos.
Todavía estás en carrera, man. Ni ahí te pintó el viejazo. Lo tuyo es la noche, la joda, la velocidad, los deportes extremos... Estás para las grandes ligas. Si estás casado rajá a tu mujer y andate con una de 20. Alejate de tus amigos o amigas de la secundaria que ya empiezan a tener problemas de próstata o andan con los calores. Tu cuerpo ya merece un restyling: gimnasio, cama solar, pescadores a lo Nadal, un arito no vendría mal y si sufrís de caída de chapas, urgente un implante!! Ah, y andá aprendiéndote expresiones como “tipo nah”, “estoy engripado mal”, “es too much”, “todo joya, viejita”, etc...

De 7 a 12 puntos.
Mmmm... Las medias tintas no conducen a nada. No se puede estar con Dios y con el Diablo. Seguramente sos de los que cambian de colores según la ocasión. Cuando estás con jóvenes puteás a los viejos y cuando estás con viejos defenestrás a los jóvenes. Definite.

De 13 a 18 puntos.
De joven solo te quedan las fotos de la colimba. Es hora de que tus amigos te organicen un partido homenaje y te retires a un convento en la montaña. Seguramente todavía usás expresiones como “qué plato”, “tirame las agujas”, “a troche y moche” o “la noche está en pañales”. Deprimente. La modernidad te ha pasado como alambre caído y no descartes la posibilidad de iniciar algún tipo de terapia psicológica. Ah, y si tenés un rato libre andá gestionando la jubilación; puede que lo tuyo no tenga arreglo.


Por si alguno se ha tomado esto en serio y se ha sentido ofendido, le aviso que fue solo una humorada. Ser joven o viejo no pasa por lo que diga un test, y menos este. Igual les paso mi resultado: 12. Típico camaleón. ¿Cuál es el de ustedes?

domingo, 16 de agosto de 2009

Genial como su padre Tato

Extracto del artículo "Kirchner de primera", escrito por Alejandro Borensztein (las negritas son mías):

...Aníbal estaba exultante. Repetía el bocadillo que usó toda la semana. "¿Por qué 40 millones de argentinos tienen que pagar para ver el fútbol? Ahora todo el mundo podrá verlo gratis". "Bueno –le contesto yo–, gratis, lo que se dice gratis, más o menos. Si el Gobierno va a poner 600 palos, quiere decir que la guita la ponemos todos nosotros. Los que nos gusta ver el fútbol y los que no. Si me daban a elegir, yo hubiera preferido gratis el gas o la luz. Lo bueno de todo esto es que ahora, con la guita fresca que el Gobierno les va a dar, algunos clubes van a poder ponerse al día, no sólo con la mosca que les deben a los jugadores, sino también con los barrabravas, que parece que no cobran hace meses. Seamos sinceros. Ustedes hacen esto para atacar a un multimedios, por el sólo hecho de que, en algunos temas, no opina lo mismo que el Gobierno. Eso está muy mal, acá y en cualquier parte del mundo. Lo demás son excusas"...

jueves, 13 de agosto de 2009

lunes, 10 de agosto de 2009

Las nuevas formas de soplar la velita


Cuando era niño, los cumpleaños de mis amigos, primos o compañeritos de colegio se festejaban en el domicilio de los susodichos. Había mucho sandwichito de miga, chips, masas, gaseosas, globos, cotillón y, finalmente, la torta. Por supuesto, la tarasca para bancar toda esa joda salía de un único bolsillo: el del homenajeado, o mejor dicho el de sus papis. Uno solamente tenía que caer con el regalito en mano, bien empilchado, bien peinado y con ganas de lastrar y divertirse. ¡Qué tiempos aquellos!
En mi caso, esta costumbre se mantuvo siempre así hasta que, algunos años más tarde, ya en los albores de mi juventud (hace tanto, la puta madre), fui invitado a un cumpleaños que, sin sospecharlo, le iba a extender el certificado de defunción a toda una época signada por el convencionalismo, la formalidad y el romanticismo. El controvertido festejo transcurrió en un restaurant y la homenajeada era una conocida de aquel entonces. Durante la cena todo era alegría, bromas y buena onda... hasta que llegó la cuenta. La chica agarró la dolorosa papeleta y sin que le temblara el pulso anunció: “son tantos pesos por persona”. Todos nos miramos sorprendidos; estábamos siendo testigos del nacimiento de una nueva era: la de los cumpleaños modernos.

SALE A LA ROMANA Y NO SON RABAS
El cumpleaños “a la romana” (se divide la cuenta en partes iguales, como se vio en el ejemplo de arriba) ya se ha extendido a todos los ámbitos. Es que hoy en día la situación económica no está como para darle de comer a 20 monos hambrientos. Eso está claro, no se discute. De todas maneras, no deja de generar situaciones incómodas y confusas.
Una de ellas se presenta cuando el homenajeado no evalúa el estado financiero de los invitados y decide festejar a lo grande. “El cumple lo hago en el ‘Pindonga Bistró’ de Puerto Madero”, te dice tu amigo. Y ya sabés que, además de la billetera llena, tenés que llevar un potecito de vaselina porque te va a doler. “¿Y qué onda el regalo?”, te pregunta otro amigo que también va a concurrir al evento. “¿¿Queeeeé?? ¿Encima hay que hacerle regalo? Que se vaya a la puta madre que lo parió”, reaccionás vos indignado. Es que si hacés cuentas ¿cuánto te va a salir la joda?
En ocasiones, el organizador se apiada de sus amigos pobretones y decide hacerse cargo de, por ejemplo, las bebidas. Vendría a ser una semi-romana. Pero a no ilusionarse; esto, en vez de solucionar, embarulla las cosas. Y lógico. ¿Qué se le hace al tipo, entonces? ¿Un semi-regalo? (el tema de la compra del regalo merece un post aparte).

DE CADA PAGO UN PAISANO
“No hay que mezclar la hacienda”, es el lema que tenemos con un pequeño grupo de amigos a la hora de organizar una cena o festejo. Y lo respetamos a rajatabla. Es decir, tratamos de invitar a gente que se conozca entre sí. La idea es que haya historias y códigos de humor en común, ya que de ese modo nos garantizamos una velada amena y divertida para todos.
Hay otros que piensan lo contrario y juntan a la Biblia con el calefón. El único que los conoce a todos es el del cumpleaños. O sea, primero se asegura su diversión, y el resto... el resto que se arregle como pueda. La celebración puede ser en un restaurant, en un club o en un departamento, lo mismo da. “Reunión china”, la llamo yo: un compañero de la facultad, una amiga de yoga, un compañero del laburo con su tercera esposa, un primo desubicado que, a fuerza de chistes malos, quiere copar el protagonismo de la fiesta, una tía recién separada que viene en busca de carne fresca, un vecino que fue invitado sólo porque colaboró con un par de sillas, una ex tuya que trajo un amigovio para refregártelo en la jeta... Y todos riéndose de cosas que jamás alcanzan a entender muy bien porque se trata de humor interno o sectario.


VENI CUANDO QUIERAS
En cualquier cumpleaños moderno que se precie, es re-top llegar tarde. Y si sos el agasajado, muchísimo mejor. Llegar a horario es demodé, por no decir para boludos.
Hace poco fui a un festejo en un restaurant (sistema de pago a la romana, ni hablar). “Venite a las nueve y media”, me dijeron. Perfecto; día de semana, buena hora para cenar, pensé. Al llegar creí que habíamos caído al lugar equivocado: vi una mesa para unas 20 personas, sí, pero ocupada nada más que por una parejita. Ahí solitos con su alma. “¿Ustedes vienen al cumple de fulano?”, les pregunté para despejar toda duda. Al contestarnos que sí nos sentamos. Y esperamos. Diez menos cuarto, nadie. A las diez, nadie. Diez y cuarto, nadie. Diez y media recién empezaron a caer algunos personajes. El del cumpleaños cayó a las once.
La situación produce un cierto fastidio, por no decir que te da por el quinto forro de las pelotas. Una de dos: o hacés un pequeño esfuerzo para ser puntual, o citá a la gente a la hora que pensás aparecer vos. Después yo decido si voy o no.

FUNCION TRASNOCHE
“Lo festejo en un boliche; venite tipo una”, te dice entusiasmado otro de los modernos cumpleañeros. O sea, hay que concurrir comido, esto está claro. La cagada es que a la una ya estás más para el sobre que para el reggaetón. Además, seamos sinceros, ¿qué carajo podés festejar adentro de un boliche? Hay un ruido insoportable (esta es una apreciación mía, de viejo choto), no podés hilvanar una conversación con nadie, terminás saltando sin saber porqué en el medio de la pista, todos le quieren tocar el culo a tu novia, los que están solteros se van de cacería por ahí, cada uno hace la suya, nadie se entera quién estuvo y quién no... Todo conduce a la despersonalización del homenaje y a un ejercicio darwiniano de supervivencia del más apto. Pero el tipo lo festejó en el boliche de moda. Dejá que hable la gilada.
Consejo: no vayas una mierda y un par de días después lo llamás a tu amigo para confesarle lo bien que la pasaste. Ni se va a dar cuenta que no fuiste. Te lo aseguro.

TOCO Y ME VOY
Lo que para vos es “la” salida de esa noche, para otros es solo el aperitivo, una entradita en calor, una fracción de algo que tiene que durar hasta las 6 ó 7 de la mañana.
Estás de festejo en un restaurant y de pronto observás intrigado que el grupete de las solteras se va yendo por tandas hacia el baño y vuelven más pintarrajeadas que jefe indio para el ritual de la lluvia. “Sorry tsicos, nosotras nos vamos a bailar”, anuncia una de ellas en representación de todas. Y si esto te descoloca, tu capacidad de asombro colapsa al descubrir que dentro de ese contingente que emigra está... la del cumpleaños!!!! La fiesta queda insólitamente acéfala y sin rumbo (bah, nunca lo tuvo). Eso sí, las chicas dejarán paga su consumición en base a un calculo hecho al voleo, lo que casi siempre provocará un “faltante” al momento de garpar la cuenta. “Pongamos 10 pesos más cada uno”, se animará a sugerir algún voluntarioso para cubrir el agujero. Y andá a cobrárselo a Cadorna.

Como manifesté más arriba, la situación económica actual no está para realizar esos mega cumpleaños a la vieja usanza. Esa época ya fue. Ojalá pudiéramos bancar una fiesta para todos nuestros amigos y agasajarlos como se merecen. A quién no le gusta recibir regalitos y todo eso.
Los “cumpleaños modernos” son un fiel reflejo de estos tiempos y es imposible nadar contra la corriente. Hay que adaptarse. Lo que sí debería ser eterno es el criterio, el sentido común, la lógica y el respeto. ¿No creen?

jueves, 6 de agosto de 2009

Tres al hilo



Para aquellos que les interese, les cuento que hace unos días he dado con tres álbumes de jazz que son IMPRESIONANTES (para mi gusto, naturalmente).
El primero trabajo que voy a presentar es “Hi Note” (2004), de Gerardo Frisina, uno de los referentes más grossos de la escena del jazz italiano. El tipo juega en toda la cancha: es productor, compositor, DJ, compilador y director artístico de un sello discográfico. En “Hi Note” –y en su música en general- conviven el jazz con los ritmos brasileros y afrocubanos. También le da una presencia preponderante a los sonidos electrónicos.
El segundo álbum en cuestión es “Five For Fun” (2008), del High Five Quintet. Esta formación italiana está compuesta por el trompetista Fabrizio Bosso, el saxofonista Daniele Scannapieco, el pianista Luca Mannutza, el contrabajista Pietro Ciancaglini y el baterista Lorenzo Tucci. “Five For Fun” es el tercer trabajo de la banda y el primero grabado en el mítico sello Blue Note.
Y dejo para el final a “Spectrum” (2002), de Barrio Jazz Gang, banda liderada por el guitarrista italiano Stéfano Micarelli. Este disco-debut no tiene una fácil clasificación, pero está condimentado con un poco de cada cosa: bossa nova, toques latinos, chill out, groove y, por supus, jazz. Un combo agradable y divertido.


Va una muestra de cada uno de ellos...


Saeta '03 - Gerardo Frisina


Five For Fun - High Five Quintet


Chok-A-Blok Avenue - Barrio Jazz Gang