Esta es mi tribuna de opinión frente a los grandes temas nacionales. Bueno... algunos no tan grandes. También hay un poco de humor, anécdotas, comentarios sobre música, en fin... boludeces. ¡¡Den la cara, si son guapos!!
domingo, 5 de diciembre de 2010
Un Chucky bueno
lunes, 29 de noviembre de 2010
Dime cómo bailas...
Ya me ocupé oportunamente de las fiestas de casamiento y de los videos de esos mismos casamientos. Y no fueron palabras bonitas, como habrán podido apreciar quienes siguen este blog. Pues bien, no las esperen tampoco ahora porque esta vez voy a poner la lupa sobre ese momento de la fiesta que tanto me rompe las pelotas: el del baile. Es decir, ese fatídico instante en el que cada invitado es empujado a dejar todo lo que está haciendo para zambullirse de cabeza en la pista, esté con una pechuga de pollo en la boca o no.
Versión femenina del personaje anterior con una diferencia: puede actuar sola porque no le teme al papelón. Llega con unos tacos aguja de 15 centímetros pero después del segundo o tercer tema termina descalza porque si se cae de ahí arriba se mata. Le da lo mismo bailar con un hombre, sola o con su bandita de amigas; su propósito es cantar, gritar, revolear el culo y liberar endorfinas. No necesita emborracharse porque la excitación es su estado natural y además corre el riesgo de culminar la fiesta sumergida en un pedo triste. Se muestra como una mina desinhibida y que va al frente, aunque, en realidad, el mensaje para el que la quiera conquistar es claro y honesto: se está llevando una loca suelta.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Las vacaciones del amor(*)
Además de fijar el destino, otra importante cuestión a definir es cuándo y con quién nos vamos. Y esto último no es poca cosa. Si bien las vacaciones constituyen un período mágico en el cual todo es diversión, descanso y experiencias nuevas, también es una prueba de fuego para la convivencia con quienes no pasamos demasiado tiempo durante el resto del año. Y no hablo sólo de amigos o compañeros de trabajo; hay matrimonios, novios o hermanos que no pueden estar más de 24 horas sin agarrarse de los pelos.
Tiene a todo el mundo cagando aceite. Trata a sus compañeros como soldados de un cuartel que sólo existe en su imaginación. Su modo de verbo favorito es el imperativo: “hacé”, “limpiá”, “andá”, “guardá”. Se pone de malhumor cuando una orden suya no se cumple, se cumple a medias o se discute. Ni hablar si se cumple mal. Explota. A base de levantar la voz, de a poco va condenando al resto a la sumisión y cada actividad necesita de su visto bueno o sus consejos. Es el fiscal de todo el mundo, el que dictamina cómo cocinar, cómo comer, cómo hablar y cómo bañarse. Condiciona tanto al grupo que hasta para salir a tirarse un pedo atrás de un árbol hay que pedirle permiso a él. A no ser que seamos masoquistas, la relación con este sujeto dura un solo verano. Y termina mal. Debut y despedida, no hay vuelta atrás.
Arma el viaje según sus gustos y conveniencias y relega a los demás a la categoría de actores de reparto. Es el que se las arregla para entrar primero a micros y aviones para ocupar la mejor butaca (en realidad cada uno debería tener asignado un número, pero una vez que apoya el culo te sentís una mierda si lo hacés mover de lugar). Vuelve del expendedor de bebidas del micro con un café con leche y cuando lo mirás desconcertado te dice “ah, ¿querías?”. En las caminatas de largo aliento es el que se toma lo que quedaba en la cantimplora mientras el resto lo mira desfalleciendo de sed. Se corta solo para conseguir una tarifa especial de buceo y a sus amigos los hace garpar el 100%. Al entrar a una habitación de hotel nueva se arroja de cabeza en la mejor cama, y al regresar de una excursión o caminata siempre va a querer bañarse primero él. “¿Querés la cama? ¡quedátela vos!”, se ofende llevándose sus petates para hacerte quedar como un chiquilín que se pelea por una boludez. Sus duchas son de una hora y cuando al fin te toca entrar a vos, tenés que salir en pelotas a buscar al encargado porque te dejó sin agua caliente. Por supuesto, ocupa todas las perchas del ropero y terminás colgando tu ropa en una silla o en un cuerno de ciervo al que solo llegás trepándote a una mesita renga.EL BAGAYERO
Variante más comercial y sofisticada del egoísta. Usa las vacaciones para hacer negocios o, al menos, lograr una buena diferencia de guita. Su hábitat natural son los malls, shoppings, paseos de compras y zonas francas. En consecuencia, los smartphones, las tablets, los perfumes, las zapatillas de marca y las raquetas de tenis son para él como trofeos de guerra, lo que todo turista debe traer de cada escapada al primer mundo. Sus anécdotas de viaje preferidas no son aquellas en donde la pasó bomba sino en las que zafó con habilidad del control aduanero. "¿Te compraste algo?", es la pregunta típica que te hace cuando el que volvés de vacaciones sos vos. Y si no te traés nada te mira decepcionado con cara de "¿para qué mierda fuiste?".
EL FOTÓGRAFO
EL MANIÁTICO DEL VOLANTElunes, 8 de noviembre de 2010
Post número 100
domingo, 24 de octubre de 2010
Mineros made in Argentina

lunes, 4 de octubre de 2010
El subjetivismo al poder

Pero el caso Apablaza no es el único en el cual el gobierno adopta posturas según conveniencias, ideologías o intereses en juego. Ha habido varios. Tal es así que en los últimos años los argentinos nos hemos ido enterando que las tremendas desgracias que nos persiguen son como el colesterol: las hay buenas y malas. Hay corrupción buena y corrupción mala. Hay intolerantes buenos e intolerantes malos. Hay monopolios que molestan y otros que no. Y esta extraña dualidad también se manifiesta con los periodistas mercenarios, los terroristas, los enriquecimientos ilícitos, los intentos destitutivos, los piquetes, las protestas, los contaminantes, los espionajes, las barras bravas y los tan vapuleados -y manoseados- Derechos Humanos. En resumen, parece que la cosa ahora califica por ideología: un estudiante amenazando que se va a llevar puesto a Macri cae simpático pero una copetuda de Barrio Norte golpeando una cacerola es una genocida que merece la horca.
No sé si viene al caso pero recuerdo que una vez estábamos charlando con unos amigos sobre la violencia social y su responsabilidad penal. Es decir, yo planteaba que si con un piquetero salíamos por separado a romper vidrieras seguramente no íbamos a tener la misma condena. Yo me comería unos meses de cana común y el piquetero, en cambio, pasaría a ser un preso político. Doña Hebe y todos los organismos de Derechos Humanos pedirían por su libertad y en cuestión de horas lo soltarían. Yo preguntaba, entonces, cuál era la diferencia entre mi delito y el del piquetero. “Es que vos no entendés nada...”, me atajó uno de mis amigos con tono paternal e insinuando cierta ironía; “...es muy sencillo, mientras estás rompiendo los vidrios tenés que gritar ‘viva Perón’”.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Página en Facebook
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Adiós a un grande

jueves, 2 de septiembre de 2010
Aunque no lo veamos, el soul siempre está
Señora, señor: deje por un rato ese CD de Arjona o de Coldplay y conecte la PC o la notebook a algún buen equipo de audio. Clickee alguno de estos videos de abajo y póngalo al mango. Va a sentir que la sangre negra le corre por las venas como un río desbocado. Hágame caso, no se va a arrepentir.
It’s Alright, I Feel It – Nuyorican Soul feat. Jocelyn Brown
Always There – Incognito feat. Jocelyn Brown
Talkin’ Loud – Incognito
domingo, 8 de agosto de 2010
Amabilidad trasandina (otra pequeña historia de viaje)

.jpg)

