domingo, 25 de julio de 2010

El gran chanta argentino


El chanta, chantún o chantapufi no es un producto exclusivamente argentino pero es innegable que en este país encuentra terreno propicio para crecer y multiplicarse. Si tuviera que definirlo con dos palabras, no dudaría: es un mentiroso serial. Miente para zafar, para relacionarse, para sacar ventaja, para negociar y para aparentar lo que no es. En su ADN hay una mezcla de sabelotodo, vago y charlatán, potenciado por una moral que asoma a cuenta gotas. Va por la calle muy seguro de sí mismo, convencido de que los demás son lo suficientemente boludos como para caer bajo sus engaños. No llega a ser un estafador porque no le da el cuero para jugar en las grandes ligas. Lo suyo es el chiquitaje, la mentirita que no mata y que precisamente hace que siempre le perdonen la vida.
Existen tantos tipos de chantas como actividades y situaciones se desarrollan a lo largo de estas pampas. Y sin distinción de sexos: pueden ser hombres como mujeres. Escracharlos a todos sería un trabajo arduo y tedioso. Por eso, con un resumen de los más comunes y cotidianos creo que alcanza y sobra. Aquí los tienen.

EL VENDEDOR
Este tipo de chanta es temible porque juega con la guita de los demás. En dos minutos le saca la ficha al ocasional comprador y lo lleva para el lado que quiere. “Te estás llevando flor de zapatilla”, te la agranda a pesar de que vos sabés que es un modelo berreta y que solo las vas a usar para arreglar el jardín o sacar a pasear al perro. “Ese saco te queda pintado, flaco”, te dice el de la sastrería mientras ves que de las mangas sólo te asoma el dedo mayor y si lo abotonás, podés esconder dentro tuyo un lavarropas. La razón del engaño salta cuando le pedís un talle más chico: “te lo debo, master”, te contesta con tono poco paciente, sugiriendo que te tenés que llevar ese sí o sí. “Mirá que esta mercadería me la sacan de las manos, ¿eh?”, te amenaza al ver que se le cae la venta.
El rubro automotriz es ideal para el chanta vendedor, se encuentra como pez en el agua. Es capaz de embocarte un auto sin volante y con 3 ruedas. “Le hice amortiguación hace poquito”, se ataja a pesar de que al rodarlo, la carrocería tiene más juego que el Italpark. “No hay drama, capo, te lo entrego con zapatos nuevos”, reacciona al instante cuando les hacés notar que en las gomas te podés mirar mejor que en un espejo. Por supuesto, te vas del lugar intuyendo que sus promesas son menos creíbles que un billete de 3 pesos.

EL NOVIO/AMANTE
“Te prometo que te llamo”, “Sos lo mejor que me pasó en la vida”, “Apenas te vi me enamoré de vos”, “Quiero que seas la madre de mis hijos”, son algunas de las frases preferidas del chanta amador. Por lo general suele acarrear una relación amorosa paralela de la cual no se puede –o no se quiere- desconectar. Puede ser su esposa (actual o ex) o una novia de muchos años. “Mi amor, dame unos días para que resuelva esto”, le dice a su nueva conquista como para ir ganando tiempo. Y esos días se hacen semanas y hasta meses. Mientras tanto picotea con las dos. En el fondo es un cobarde.
Muchas veces, este embaucador apela a su dudosa veta creativa para tapar una infidelidad. “Dejame que te explique, anoche le presté el auto a Roberto”, se excusa cuando le descubrís una chabomba encanutada en la guantera. “No es lo que vos pensás”, suele decirte cuando entrás a su bulo y lo sorprendés a punto de hacer el salto del tigre sobre tu mejor amiga.

EL ZAFADOR
En el afán de salvar el pellejo este chanta tiene una excusa para todo. Si no te llamó por teléfono es porque “justo” el día anterior le “robaron” la mochila donde tenía la agenda. A veces son más arriesgados con la mentira y suelen quedar en offside: “Te llamé y no me contestaba nadie”, te dice. Falso porque tenés contestador automático. “Intenté ubicarte pero me daba ocupado”, se ataja. Falso porque tenés llamado en espera.
Es fabulador y no duda en mandar al frente a alguien si es necesario. “¿Se juntaban a comer el 18? ¡¡¡Me quiero mataaaaar!!! ¡¡Mi mujer anotó 17!! ¡¡¡Con razón cuando llegué al restaurant no encontré a nadie!!!”, te inventa para dejar sentado que intenciones de ir no le faltaron. “No sabés; me agarró un piquete del sindicato de extras de cine que pedían aumento de sueldo. Imaginate todos los que eran...”, te sanatea para explicarte porqué no fue a tu cumpleaños.
En otras ocasiones suele mostrar rasgos histéricos y te sicopatea con el resultado puesto. “Che, gracias por avisarme, ¿eh?”, te dice impunemente cuando se entera que organizaste algo y no lo invitaste porque ya te falló tantas veces como días del año.

EL RELACIONADO
Este es uno de los más comunes y del que se podría hablar largo y tendido. Es un gran simulador. Su objetivo en la vida es demostrar que es importante. Chapea permanentemente. Tiene un número de celular para el “populacho” y otro que no se lo da a nadie para que “no lo molesten”. Dice recibir propuestas de negocios que, por supuesto, rechaza por falta de tiempo. No existe en su vocabulario la palabra “conocido”; él eleva a todos sus contactos a la categoría de “muy amigos”. Llama a los famosos de la TV por su nombre de pila (Marcelo, Adrián, Gerardo, Carmen) para sugerir que son íntimos. Tiene tarjetas de empresas o personajes importantes que fue coleccionando de tanto colarse en los eventos. Te da cátedra sobre los boliches y restós de moda pero los conoce de oídas, jamás pisó uno.
En algunas ocasiones echa mano a la simulación para mostrar su supuesto poder de fuego. En caso de sentirse agredido o en apuros, alude tener llegada a gente influyente que eventualmente puede darle una ayudita. “Mirá... no les conviene meterse conmigo porque conozco gente muy pesada. Se los digo por las dudas, nomás”, amenaza el chanta ante su pequeño auditorio de giles como para que a ninguno se le cruce por la cabeza causarle el menor daño.

EL SOMELIER
Es un personaje que ha proliferado mucho en los últimos tiempos a raíz de la llamada “moda gourmet”. En materia de vinos finge saber un vagón. “Mmmmm... se siente la fragancia a madera de roble estacionada con un dejo a cerezas del alto valle del Ortobamba...”, arranca luego de pegar el sorbo; “...Es un típico tempranillo de textura firme y delicado espesor. Se aprecia por sus reflejos azulados que en esta cosecha llovió lo justo...”, termina de chamuyarte el pelotudazo este.
Cuando va a comer afuera nunca va a pedir un vino sencillito o el de la casa, siempre se va a fijar en el del nombre más difícil. Términos como “merlot”, “chardonnay”, “pinot noir” o “sauvignon blanc” asoman de su boca con la misma facilidad que el “gracias” o el “buen día”. Y aunque el vino que le sirvan esté bueno, él lo devuelve para demostrar que es un riguroso catador. Si te animás, hacé la siguiente prueba: llegado el momento de una degustación vendale los ojos; vas a ver que no distingue un syrah de un tetra avinagrado.

EL SEXUAL
No se cansa de repetir que todas las minas se derriten por él. Tiene una para cada día de la semana y ostenta una performance amatoria que, de ser cierta, merecería un lugar destacado en el Libro Guiness. Se atreve a dar consejos sobre mujeres porque, según él, “ya las vivió todas”. Dice volver de sus vacaciones en la Costa con la agenda rebosante de teléfonos y mails, y si anduvo viajando por el exterior, seguro conoció a una millonaria italiana que le propuso ser su sex toy. Se jacta de saber todas las posiciones del Kamasutra, pero la última vez que quiso explicar una lo tuvo que revisar de urgencia una junta de traumatólogos.

EL PROMETEDOR
Actúa tanto en el ámbito social como en el rubro comercial y sus frases vacías ya son como una marca registrada. “Cuando vuelva de las vacaciones te llamo sin falta para arreglar ese tema”, te jura ese amigo que para rajarse siempre tiene un manguito ahorrado, pero para no garparte una deuda es capaz de llorarte que se anotó en un Plan Trabajar. “Che, ¿por qué no nos ponemos las pilas para vernos más seguido?”, te dice ese ex compañero del colegio que no veías desde hace 25 años y que, a pesar de tus llamados, va a desaparecer otros 25 más. “Lo del microondas es una pavadita. Pasate a la tarde que lo tenés listo”, te bolacea el service, aunque para ese entonces el aparato va a estar en el mismo estado y lugar porque la gente de los repuestos “justo estaba de paro”. “Decile a tu nena que me venga a ver así le conseguimos algo”, te asegura un amigo empresario, a pesar de que tu hija se va a cansar de llamarlo porque el tipo tiene la particularidad de “salir a almorzar” varias veces por día.

EL POLÍTICO
Este ejemplar no necesita presentación. Es altamente nocivo. Cambia de partido como de calzoncillo y promete cosas que sabe que no va a cumplir. Tiene un discurso de izquierda pero veranea en Punta del Este y manda a los hijos al Saint Chorongal High School. Si, en cambio, es de derecha, por un “sobre” puede llegar a hablar bien de Cuba y estar a favor del ordenamiento de sacerdotes travestis. Para la opinión pública se muestra como enemigo de los monopolios y los negocios espurios, pero oculta que se los quiere quedar él. Ante alguna catástrofe nacional, retiene las donaciones para entregarlas en época de elecciones. Y si después de todo esto lo descubren, denuncia sin tapujos que es víctima de los medios y de una campaña sucia de la oposición. Para terminar, diría que este sujeto más que chanta es un flor de hijo de puta.

EL ESPECIALISTA
Si hay alguien difícil de desenmascarar es el chanta experto en un oficio, llámese mecánico, electricista o profesor de tenis. “Noooo, acá hay que hablar de arriba de 3000 pesos, flaco...”, arranca el carpintero que contrataste para cambiar el mobiliario de la cocina; “...Tenés enchapado y lustrado, calibrado... además el metro cuadrado de rajatabla está por las nubes”, concluye sin que se le mueva un pelo. “Y... mirá... acá tenemos que hacer cambio de platinos, bomba de nafta, regulación de la cadena de mandos y de paso hacer perno y corona”, te versea el mecánico al que le pediste el presupuesto, cuando en realidad descubriste que lo que tenía era una basurita en el carburador.

EL SIMPATICO/ENTRADOR
Es el clásico “chanta divino”. La Argentina estuvo gobernada durante 10 años por uno de estos sujetos, y así nos fue. Suele generar en la gente dudosos comentarios como “qué turco vivo” o “qué bien que la hizo este hijo de puta”. Pero lo penoso es que ese calificativo es de admiración. Es franelero y nunca va al choque. Ante la menor sospecha recula o te sigue la corriente echándole la culpa a otro o a veces a sí mismo, adoptando el papel de víctima. Después hace todo lo contrario. Es el que advierte lo que necesita la gente y se lo da, así sea veneno. Hablando en criollo, es el que te la pone de parado y vos chocho de la vida.

Como acaban de ver, la viña del Señor está plagada de chantas y más que reírnos no podemos hacer otra cosa. O sí: estar atentos. Saber elegir a nuestros amigos y a nuestras parejas, saber dónde comprar, en quién confiar y a quién votar. Cosa complicada, esta última.
A partir de este momento estoy abierto a sus comentarios, pero ojito con lo que ponen, ¿eh? No les conviene zarparse porque conozco gente muy pesutti que los puede hacer pasar un mal rato. Yo se los digo por las dudas, nomás. No saben con quién se están metiendo.

miércoles, 14 de julio de 2010

Sobre gustos...




Miren que he visto cosas raras en Internet -incluido este humilde blog- pero lo de la imagen de la izquierda supera los límites de mi asombro. No estoy en condiciones de asegurarlo, pero me daría la leve impresión que entre los muchachos que conforman el equipo de Yahoo! Argentina hay un sádico -o varios- escondido. Es que elegir como uno de los "mejores momentos del Mundial" a la acción en la que el holandés De Jong casi le perfora los pulmones al español Xabi Alonso no merece otro calificativo. De recordarlo, nomás, me empieza a doler el pecho.

domingo, 11 de julio de 2010

El jazz del sol naciente



Escuchando uno de los compilados de la colección Saint-Germain Des-Prés Café, descubrí a este cuarteto de jazz japonés que suena como los dioses. Su nombre es Quasimode y fue formado en 2002. Su sonido esta inspirado en ritmos jazzeros de los años ‘60' y ’70 con fuertes toques latinos. El nombre de sus integrantes seguramente no les dirá nada pero ya que estamos los pongo:

Yusuke Hirado / piano.
Takahiro “Matzz” Matsuoka / trompeta.
Sohnosuke Imaizumi / bateria.
Kazuhiro Sunaga / Bajo.

DISCOGRAFIA DE QUASIMODE
Oneself-Likeness (2006).
The Land of Freedom (2007).
Straight to the Land of Freedom (álbum en vivo, 2008).
Sounds of Peace (2008).
Mode of Blue (2009).
Golden Works (álbum de remixes, 2009).
Daybreak (2009).


Finger Tip (del álbum Sound of Peace)


The Man From Nagpur (del álbum The Land of Freedom)

lunes, 5 de julio de 2010

El camaleón político argentino



Es sabido que en política nadie tiene la verdad absoluta ni vale la pena pelearse por ello. Cada uno tiene sus razones para pensar como piensa y son válidas. Tengo amigos que simpatizan con Kirchner, otros con Macri, otros con Lilita Carrió, otros con Pino Solanas, y otros... otros mejor ni hablar... Y se puede convivir perfectamente y en armonía. Los que sí me ponen de la nuca, pero muy de la nuca, son esos que hoy justifican barbaridades que en un pasado no muy lejano denostaban. A continuación algunos de los ejemplos más clásicos.


En los ‘90...
Hoy...
Se irritaban con la obscena frivolidad de los hijos de Menem y de De La Rúa.
Les encantan las carteras de U$S 15.000 de Cristina y ven con simpatía que Florencia Kirchner haya usado el avión presidencial para ir a un cumpleaños.
Se horrorizaban con la valija de Amira.
No ven motivos para escandalizarse tanto con la valija de Antonini Wilson.
Soñaban con una mayor participación de los partidos de izquierda.
La detestan, la única izquierda es Néstor y Cristina.
Pensaban que había que meter presos a todos los barrabravas por asesinos y violentos.
Los barras son peronistas, nacionales y populares, y criticarlos es de fachos.
Los ponía locos cada hecho de corrupción.
Están convencidos de que la corrupción es un invento de los medios (algunos cambiaron el “roban pero hacen” por el “roban pero son de izquierda”).
Amaban a personajes como Caparros, Lanata y Lilita Carrió porque eran respetables figuras de la izquierda que se jugaban en sus opiniones.
Piensan que son gorilas y derechistas. Patéticos personajes que osan criticar al “modelo”.
Creían que la inseguridad era producto de la desigualdad social y de las políticas neoliberales.
Creen que es una “sensación” inventada por Clarín y TN; uno o dos asaltos por día siempre hubo.
Decían que la verdadera oposición estaba en el periodismo y en los medios de comunicación, y que gracias a ellos se destapaban ollas (incluido el GDA).
Los aborrecen y piden la Ley de Medios para controlarlos.
Se indignaban con la entrega del oro y de los glaciares.
Se hacen los boludos frente a la Ley de Minería y al veto de la Ley de Glaciares. Lo único que les importa es la contaminación provocada por el glifosato.
La tremenda corrupción hacía que les chupara un huevo la supuesta estabilidad económica.
La supuesta estabilidad económica hace que les chupe un huevo la tremenda corrupción.
Admiraban –y envidiaban- democracias como las europeas o crecimientos como el brasilero o el chileno.
Odian las comparaciones. Creen que nuestra democracia es la mejor de todas y que todavía nadie se avivó de que vivimos en el paraíso.
Puteaban porque la Corte Suprema de Justicia era adicta al poder.
Putean porque la Corte Suprema falla en contra del poder y está lleno de jueces “delivery”.
Tomaban como ejemplo a políticos y próceres honestos como San Martín, Belgrano o Moreno.
Les rompen las pelotas esas comparaciones. Los únicos próceres son nuestros gobernantes actuales.
Se horrorizaban de los “batatas” y de las patotas del menemismo.
Están a favor de D’Elía, de Moreno y de los escraches a periodistas.
Pensaban que los planes sociales solo servían para generar clientelismo político.
Son ideas brillantes del Gobierno.
Se brotaban cuando veían a Neustadt haciendo campaña a favor del Turco.
Se babean al ver a los de “678” chupándole las medias al matrimonio Kirchner.
Se jactaban de ser la verdadera oposición al modelo.
Creen que los que se oponen al modelo son antiargentinos, fachos, destituyentes y quieren el mal para el país.
Denunciaban a la burocracia sindical y al enriquecimiento de los “gordos”.
Apoyan a Moyano.
Se quejaban de que Canal 7 era un “agujero negro” y solo servía para hacer propaganda y negociados para el Gobierno.
Le dicen a todo el mundo que la TV pública “te abre la cabeza”.
Estaban a favor de todo tipo de reclamos y protestas sociales.
Están en contra porque piensan que “le hacen el juego a la derecha”.
Odiaban a Carlos Corach.
Aman a Aníbal Fernández.
Se quejaban de la pobreza que había en el país.
No ven más pobres.

El GDA me escuchó


¡¡¡¡Por fin alguien que me comprende!!!! ¡¡¡¡No estoy solo en esta cruzada!!!! (ver aquí)


















(Fuente: Suplemento de Espectáculos del diario Clarín, domingo 4/7/10).

miércoles, 30 de junio de 2010

Un poco de rock & roll



Mientras maquino mi próximo post, les dejo un par de perlitas de esa gran banda de rock pesado que fue Riff. ¿Hace falta agregar algo más? Solo escuchen...



Hay psicosis masiva,
es menester que sea rock.
Si estás a la deriva,
la única salida es el rock.

Que sea rock,
que sea rock,
que sea rock...
Es menester que sea rock.

Si no tienes salida,
es menester que sea rock.
Si estás en la avenida,
la única salida es el rock.

Que sea rock.
Que sea rock.
Que sea rock...
Es menester que sea rock.


Bienvenida a mi lado oscuro,
cómo llegaste hasta aquí;
una vez en el lado oscuro,
es muy difícil salir.

Bienvenida a mi lado oscuro,
al fin lograste venir;
no hay turismo en el lado oscuro,
y es imposible salir.

Girando en la rotonda de las sensaciones,
buscabas dónde ir;
cruzaste los sentidos con las emociones,
tomaste otro carril.

Si estás en el camino donde nadie ha ido,
por el asfalto sin luz;
buscándole sentido donde no hay sentido,
pagás clavada una cruz.

Bienvenida a mi lado oscuro,
cómo llegaste hasta aquí;
una vez en el lado oscuro,
es muy difícil salir.

Bienvenida a mi lado oscuro,
al fin lograste venir;
no hay turismo en el lado oscuro,
y es imposible salir.

Hablamos de la zona en dónde el sol no asoma,
en vano es gritar o correr;
si sola te metiste, ganaste o perdiste;
según como lo quieras ver.

Ahora te aconsejo: relájate puesto
que es mucho mejor que sufrir;
si entraste por la puerta es porque estaba abierta,
podrás gozar o gemir.

Bienvenida a mi lado oscuro,
no se cómo llegaste aquí;
una vez en el lado oscuro,
es muy difícil salir.

Bienvenida a mi lado oscuro,
al fin lograste venir;
no hay turismo en el lado oscuro,
y es imposible salir.

Bienvenida a mi lado oscuro...
Bienvenida a mi lado oscuro...
Bienvenida a mi lado oscuro...
Bienvenida a mi lado...

lunes, 21 de junio de 2010

Soy tu fan


Ya me ocupé oportunamente de las frases de muro en Facebook y en esta entrega quiero aportar mi granito de arena a otra importante cuestión relacionada con esta famosa red social. Me refiero a los “fans” (la acción ahora pasó a llamarse “me gusta”) y a los “grupos”, especie de comunidades creadas para adherirse a algo o a alguien. Esta vez no voy a hacer juicios de valor, no se hagan ilusiones; lo mío está planteado desde una óptica meramente constructiva. Por eso, lo que sigue a continuación es un listado de “preferencias” y “adhesiones” que todavía no he visto por ahí y que estaría bueno crear (ojo, capaz que ya las inventaron, la realidad siempre termina superando a la fantasía).

ME GUSTA (O ME HICE FAN DE)...

Tomar mate con la mano izquierda
Cepillarme los dientes a 45 grados.
Rebajarme el flequillo cada 2 meses y medio
Dibujar miembros masculinos sobre vidrios sucios o empañados
Desodorante a bolilla
Hacerme color el tercer jueves de cada mes
Jugarle a un número al derecho y al revés
Desayunar entre las nueve y diez y las nueve y veinte de la mañana
Ir a comprar cerveza en ojotas
Cargar nafta los lunes a la tarde
Usar zapatos un número más grande
El pollo deshuesado
La onda verde en las avenidas
Algunos temas de Sabina
Mirar adentro del inodoro después de haber hecho cacona
Revolver el azúcar en el sentido de las agujas del reloj
Dormir mirando para la derecha
Mirar culos por la calle
Abanicarme los días de más de 30 grados
Hacer sudokus mientras estoy sentado en el trono
Gritar “¡¡suerte, suerte!!” cada vez que se derrama vino
Jugar al doctor con mi prima
Leer el diario de atrás para adelante
Traer salames de Colonia Caroya
Comer el bife de chorizo jugoso
Comer el bife de chorizo bien cocido (estos dos últimos grupos se habrían desafiado a cagarse a trompadas en el Shopping del Abasto)

ME UNI AL GRUPO...
Yo tapé el inodoro alguna vez
Salvemos a las hormigas coloradas
Juntemos 50.000 firmas para agregar un día más al fin de semana.
Juntemos 100.000 firmas para que Francella se saque los bigotes
Juntemos 200.000 firmas para que Gonzalo Heredia se haga la planchita
Juntemos 300.000 firmas para que Juanita Viale se ponga lolas
Yo fui a salita de tres
Que Facebook nos permita ver quién se excitó con nuestro perfil
Alguna vez escupí para arriba
Yo también pisé un sorete
Alguna vez me ahogué en un vaso de agua
Soy de los que confundo Cafayate con El Calafate
Alguna vez me comí un traba
No puedo lograr que mi perro salga a hacer pis al patio
Me cae mal la crema pastelera
Yo también creí que Moreno y Fabianesi eran dos jugadores diferentes
La importancia del sacacorcho en la industria del vino
Yo viajé colgado en el Roca
Soy aguará guazú en el horóscopo guaraní
Alguna vez estacioné en doble fila
Odio a los años bisiestos
A mí también me picó una aguaviva
Yo me hice el comedor a nuevo
En defensa del menor, cambiémosle el nombre a los “niños envueltos”
Yo jugué en la séptima de Excursionistas
No a las carreras clandestinas de gatas peludas
Víctimas del tránsito lento
Yo también soñé que el Chino Garcé daba la vuelta olímpica en Sudáfrica.

jueves, 17 de junio de 2010

El show creativo


Yo creí que con mi post sobre el Mundial ya era suficiente, que ya había descargado todo mi veneno sobre aquellas cuestiones que nada tienen que ver con la pelota y con los 22 matungos que corren detrás de ella. Pero no. Hoy temprano jugaron las selecciones de Argentina y Corea del Sur, y haciendo un poco de zapping luego del partido ¿a quién me encuentro de invitada en uno de estos magazines de la mañana? A la Señorita Lee, aquella simpática coreana que trabajara de secretaria en el programa “Seis para triunfar” conducido por Héctor Larrea. ¿Para hablar de qué? Del partido, por supuesto, y de cómo vivió la colectividad coreana este match entre los dos conjuntos representativos.
El próximo martes jugamos contra Grecia, o sea que no debería extrañarnos si vemos a las mellizas Xipolitakis opinando de fútbol en algún programejo ó posando en tarlipes en alguna producción de fotos ad hoc.
Siguiendo con esta línea y previendo lo que viene, los gerentes de programación y los productores de los diferentes ciclos televisivos de "interés general" ya tendrían asegurada la presencia de los siguientes personajes según los rivales que nos vayan tocando en suerte a medida que avancemos en el Mundial:

Uruguay: China Zorrilla ó Mónica Farro (la Oreiro es medio careli).
Francia: Marcela Tinayre (la ayuda el apellido, además conoce París y puede opinar tranquilamente).
México: el profesor Jirafales.
Holanda: algún primo lejano -y pobre- de la princesa Máxima.
Italia: Gino Renni.
Paraguay: Arnaldo André.
EE.UU.: Adrián Suar (el "chueco" nació en Nueva York, algo puede aportar).
Brasil: Anamá Ferreira.
Portugal: Carmen Yazalde.
Alemania: Ingrid Grudke.
España: Aschira.
Chile: está entre Manguera Valenzuela y el hermano de Piñera.
Serbia: Ante Garmaz (el veterano modelo es croata, pero Serbia queda ahí nomás).
Australia: algún desocupado de Showmatch disfrazado de canguro.

lunes, 7 de junio de 2010

Viento a favor (para rockeros memoriosos)

Corría el año 1976. Los militares se acababan de alzar con el poder en la Argentina, sin embargo, y como dije en otro post, la rueda musical –y creativa- seguía girando. Los adolescentes crecíamos escuchando el “Rasguña las piedras” de Sui Generis y el “Humanos” de Pastoral, pero al mismo tiempo se estaba gestando un sonido más instrumental y elaborado. El llamado rock progresivo había copado la parada a nivel mundial, y mi curiosidad me hacía preguntar e investigar. “¿En qué radio pasan esta música?”, quise saber en aquel rato libre de secundaria al escuchar en un grabadorcito “Las Seis Esposas de Enrique VIII”, de Rick Wakeman. Como quien revela un preciado secreto, alguien me contestó: “En radio Mitre, de lunes a viernes de 10 a 12 de la noche”(1).
Ese mismo día agarré desesperado la portátil, y a las 22 en punto clavé la sintonía en los 790 khz. En realidad un ratito antes, por las dudas. Y esperé. El programa se llamaba “EMBAJADORES VENTIL, VIENTO A FAVOR” y estaba auspiciado por esa marca de cigarrillos, muy de moda en aquella época. La cortina musical ya me volaba la tapa de los sesos y era ésta:


 

El conductor era Luis Garibotti y, como me había adelantado mi compañero de colegio, pasaban la música que yo estaba esperando escuchar. Durante esas dos horas diarias desfilaban pesos pesados de la talla de Frank Zappa, The Who, King Crimson, Led Zeppelín y Larry Coryell, mientras que de las bandas nacionales sonaban Crucis, Invisible, El Reloj, La Máquina de Hacer Pájaros y Alas.
Y por si toda esta artillería progresiva no fuera suficiente, el programa me tenía reservada una hermosa sorpresa. Porque no sólo presentaban discos, bandas y hablaban de música; también le daban manija a todo lo relacionado con los OVNIs y los fenómenos paranormales, otra de mis debilidades por aquellos días. El encargado de esta sección era un tal Antonio Las Heras, quien más tarde se haría conocido por sus libros y charlas sobre ciencias ocultas y parapsicología. Gracias a él llegué a “El Triángulo de las Bermudas”, de Charles Berlitz y a “El Oro de los Dioses”, de Erich Von Däniken, libros que a su vez fueron disparadores de una infinidad de obras que hoy inundan mi biblioteca.
No recuerdo en qué momento dejé de escuchar a este programa, ni en qué año y porqué desapareció. De lo que estoy seguro es que mientras duró en el aire fue como un gran curso de iniciación. A nivel musical, intelectual y humano.

(1) En realidad el programa iba de 22 a 3 de la mañana, como corrigió un lector más abajo.