miércoles, 24 de marzo de 2010

¿Qué estás pensando?


Para los que aún no lo saben, la famosa red social Facebook tiene varias e interesantes aplicaciones. Permite encontrarnos con amigos o con gente que hace mucho que no vemos, permite mostrar nuestras fotos, ver las de nuestros amigos, comentarlas, subir la música que nos gusta, chatear o comunicarnos por correo electrónico. Y también nos da la opción de publicar una frase que sintetice lo que estamos haciendo, nos está pasando o estamos sintiendo en ese momento. Dicho texto aparecerá en un lugar destacado de nuestro perfil y en las “noticias” de la página de inicio. Por supuesto lo pueden leer y comentar todos aquellos que sean nuestros contactos, o miles de personas si decidimos que nuestro perfil sea visible para todo el mundo.
En mi caso, después de estar un año y medio conviviendo en esta red social, he visto ya infinidad de frases y confesiones. Graciosas, originales, útiles, conmovedoras y otras cuya finalidad aún no alcanzo a comprender muy bien. Precisamente en base a estas últimas me he tomado el atrevimiento de hacer una breve clasificación de algunos usuarios de Facebook. Aquí la tienen...

(Aclaración: las ilustraciones que aparecen en el post llevan nombres ficticios pero están inspiradas en situaciones reales)

LOS INFORMATIVOS
Creo que conforman una de las comunidades más numerosas de Facebook. Llevan una especie de diario íntimo pero público. Van avisando de todo lo que hicieron o van a hacer. Necesitan compartir sus devenires con todo el mundo. No estaría mal que a fin de año revisen lo publicado y saquen un suplemento especial con los mejores y peores momentos del 2010.

LOS ENIGMATICOS
Son fanáticos de las palabras sueltas y las frases crípticas e inconclusas. Apelan al misterio para que los amigos confidentes pregunten qué les pasa y el resto de la gilada se haga el bocho. Lo peor que les puede pasar es que nadie les haga un puto comentario.

LOS FECHADORES
Si te olvidaste qué día es hoy estos personajes te lo van a hacer recordar, quedate tranquilo. Capaz que es un ayuda memoria para ellos mismos, qué se yo. Lo más preocupante es cuando aparece alguien que dice que “le gusta”. Debe ser el clásico autómata que aprueba todo sin leer de qué carajo se trata.

LOS CLIMATICOS
No pongas TN o Crónica TV para saber el estado del tiempo, directamente entrá al perfil de estos personajes. Te lo resumen en dos palabras. También forman un clan numeroso. Sus estados de ánimo están sujetos a las condiciones meteorológicas. A veces se dan algunas curiosas muestras de sadismo, como la de alguien que le gusta que la chica del tercer ejemplo se esté cagando de frío.

LOS OPTIMISTAS
Transforman cualquier suceso pedorro en algo positivo e instan a sus amigos a acompañarlos en su algarabía. La mayoría de las veces suelen combinar características de otros grupos. Puede ser una optimista “fechadora”, como en el primer ejemplo, o un optimista “climático”, como en el segundo.

LOS SENSIBLES
Su intención es hacer pedagogía y que todos aprueben sus frases sabias y reflexivas. Son como una especie de gurúes digitales a los que todos sus amigos consultan. Miralo desde el lado positivo: si no estuvieran estos personajes tendrías que comprarte un libro de Coelho o de Bucay. Y los libros están medio carelis últimamente. Agarrá viaje.

LOS ROMANTICOS
Viven enamorados y cuando no lo están se mueren por estarlo. En este último caso, sus frases actúan como señuelos para que piquen los miembros del sexo opuesto que transitan la misma situación desgraciada que ellos. Actúan como levante, bah, eso es lo que quise decir.

LOS EXAGERADOS
No llama tanto la atención lo que escriben sino cómo. Debería consultar al Hombre Cualquiera para saber qué máxima le caben a los que colocan más de veinte signos de admiración en cada frase o repiten hasta el cansancio alguna letra. Capaz que tienen algún falso contacto en el teclado. En cuanto al segundo ejemplo, ya me imagino qué debe haber pasado: el día que en la clase de lengua enseñaron que los puntos suspensivos eran nada más que tres seguramente faltaron.

LOS NACIONALISTAS
Se enganchan eufóricos en cada logro del país en la actividad que sea. Buscan sumar adeptos para revalidar su fanatismo celeste y blanco. Preparate para soportarlos durante el Mundial. Después no me digas que no te lo advertí.

LOS FUTBOLEROS
No hace falta presentar a estos sujetos. Su sueño es participar en programas como “Tribuna Caliente” o pelearse con Horacio Pagani en algún ciclo de TyC Sports.

LOS SOLIDARIOS
Hacen saber a todos que están comprometidos con alguna causa o los sensibiliza alguna catástrofe. A veces no es el muro de Facebook y ante escasas 50 o 60 personas el mejor lugar para hacerlo. Pero de todas maneras los deja con la conciencia tranquila.

LOS POLITIZADOS
Se cansaron de mandar cartas al correo de lectores de Clarín y La Nación y que no se las publiquen. De esta manera los van a leer menos gente, por supuesto, pero pueden escribir todos los días y sin filtro.

LOS ESCRACHADORES
Hartos ya de alguna injusticia, deciden mandar al frente al culpable de todas sus desgracias. Te digo que no es mala idea.

LOS DESAHOGADOS
Están calientes y necesitan hacer catársis. Me parece bárbaro, hay que largar todo.

LOS ANGLOPARLANTES
Son más criollos que el mate y el dulce de leche sin embargo algo les dice que queda mejor expresarse en el idioma de Shakespeare. ¡¡¡¡Go to cagar!!!!

Después de leer todo esto, vos... ¿qué estás pensando?

lunes, 15 de marzo de 2010

Tocó con todos


Guillermo Vadalá es uno de los mejores bajistas argentinos de rock y de jazz. Comenzó su carrera profesional a los 17 años de edad formando parte del legendario grupo de jazz/fusión Madre Atómica, junto a Lito Epumer, el Mono Fontana y Jota Morelli. Luego siguió junto al Lito Epumer Cuarteto, hasta que en 1988 fue convocado por Fito Páez para unirse a su banda. Allí participó en la grabación de todos los discos de esa época y en todas las giras que el rosarino realizó por Sudamérica, Estados Unidos y Europa. También realizó grabaciones y tocó en vivo con Luís Alberto Spinetta, David Lebon, Mercedes Sosa, Luís Salinas, Dino Saluzzi, Al Di Meola, Scott Henderson y Frank Gambale, entre otros.
En 2004 editó su primer álbum solista llamado “Bajopiel”, y en 2009 presentó el CD “Alumbramiento”. Su línea musical es básicamente el funk y el jazz. De este último trabajo he encontrado un video con fragmentos de algunos temas. No es mucho, pero a la vez bastante para tener idea de las dimensiones de este monstruo de las cuatro cuerdas.
Ah, y para los que me van a hacer la pregunta obvia: no es el ex de Moria (ese es Luís).

miércoles, 10 de marzo de 2010

El show del repulgue


No existe un combo de situaciones más graciosas, conflictivas y estresantes que las generadas al encargar un delivery de empanadas. Que alguien me diga si efectuar un pedido de este típico producto criollo no es para quilombo. Desde la sesuda elección de los gustos hasta el momento en el que se abre el paquete. Sin mencionar las discusiones sobre el lugar o las complicaciones surgidas durante el llamado telefónico. Juro que es para filmarlo. Pasen y sírvanse... lo que puedan!!!

ORGANICEMONOS
La primera disputa de la noche se da a la hora de elegir el comercio encargado de suministrarnos las empanadas. Todos aseguran conocer "el" lugar donde las hacen mejor. Que no es el mismo, por supuesto. “Pidamos las de acá a la vuelta”, insistís vos. “No, las de ahí no te las como ni en pedo, les ponen mucho aceite y termino repitiéndolas 3 días seguidos”, protesta airadamente otro. “Bueno, entonces pidamos las de enfrente de la placita”, sugiere un tercero con toda la buena onda y la paciencia. “No, las hacen muy secas”, vuelve a quejarse el mismo de antes. “¿¡¡Y cuáles te gustan, la puta que te parió!!?”, grita otro desde la cocina, mientras filetea un salamín para ir aplacando a las fieras. “Che, yo conozco un bolichito que abrieron hace poco. Me dijeron que son buenas”, aporta tímidamente una de las chicas. “Y dale, ¿tenés el teléfono?”, pregunta otra. “Mmmm... no, tendría que llamar a la cuñada de mi prima que fue la que las pidió”, se excusa, mientras el del salamín se auto reprime para no acuchillarla. Como se ve, la cosa viene complicada, pero es solo el comienzo.

¿VOS DE QUE QUERES?(1)
Bien o mal, conformes o no, una vez definido el lugar, el segundo paso es elegir los dichosos gustos. Puede ser al voleo o en base a algún folletín o volante del negocio en cuestión. Generalmente aparece un voluntario que en una hojita va anotando las preferencias de cada comensal. “Vos Ricardo... ¿cuáles querés?”, arranca lapicera en mano. “¡¡¡¡Para hoy, Ricky!!!!”, lo caga a pedos al ver que el tipo está estudiando el menú como si fuera un ejercicio de análisis matemático. “Ya está, anotame 5 de verdura”, declara al fin ante el asombro de todos. “A mí anotame una de panceta al curry, una de roquefort con cerezas patagónicas y otra de longaniza a la soja”, avisa otra con veleidades de gran gourmet. “Me parece que estás anotando mal...”, corrige alguien; “...¿por qué no hacés una lista de los gustos que van pidiendo y les colocas un palito al lado? De onda te lo digo...”, concluye. “¡¡Tomá!! ¿Querés hacerlo vos?”, reacciona enojado y amenazando revolear el papelito a la mierda. “Che, me está faltando Juanpi”, avisa el escribiente, ya repuesto del entredicho anterior. “¡¡Aguantá que ya vooooy!!”, se escucha desde el baño, seguido por el “fshhhhhhhh” del agua del depósito. Y por supuesto, la cosa se enrosca aún más cuando hay que pedir por los que todavía no llegaron. “¿Y con Seba qué hacemos? ¿Lo esperamos?”preguntás vos. “Pedile 2 de pollo y 2 de carne picante”, resuelve una de las chicas muy segura. “¡¡Desde cuándo a Seba le gustan las de carne picante!! Pedile 2 de cebolla y queso, mejor”, corrige otra ofuscada como si se las tuviera que morfar élla. Y si hasta acá la cosa parecía abrochada, todo vuelve para atrás cuando al momento de llamar, alguien dispara: “che, mirá que las mías las quiero al horno, ¿eh?”.

¿TE PUEDO HACER UN PEDIDO?
Si vos creés que este es un período de calma, te equivocás, porque durante el llamado telefónico también suelen aparecer ciertos percances. A saber: constantes tonos de ocupado, avisos de demora en las entregas, escasez de gustos... “Che, me dicen que no les queda de carne cortada a tijera. ¿Por cuál la cambian?”, pregunta el encargado de hacer el pedido. Esta situación descoloca a muchos y obliga a un inesperado replanteo. “¿Te puedo llamar en un ratito?”, termina consultando el ocasional vocero al relojear el tenso clima de confusión que reina en el ambiente. A veces son más de uno los gustos que faltan, lo que provoca un caos generalizado que sólo personas con temple de acero pueden manejar. Los más sumisos se la bancan; los más intolerantes piden cambio urgente de negocio o directamente la cabeza del dueño. Una vuelta –y esto es posta- un amigo le arrancó el teléfono de la mano a su mujer y, al mejor estilo Tangalanga, le preguntó al empleado, que si le faltaban tantos gustos, por qué carajo no cerraban.

RUEDA DE RECONOCIMIENTO
Tarde o temprano llegan las empanadas y comienza el gran conflicto de la noche: identificarlas. No es fácil. Agujeritos, símbolos, estilos de repulgue e iniciales marcadas a fuego como si se tratara de ganado son más difíciles de interpretar que los rollos del Mar Muerto. A veces vienen con diferentes y extrañas formas, pero al momento de hincarles el diente dudás si quedaron así a propósito, o porque el motoquero derrapó en una curva y se fue contra un poste de alumbrado. Otras traen los nombres en una especie de señaladores de papel. Pero esta aparente prolijidad dura lo que un pedo en una canasta; después de los primeros manotazos, los papelitos señalan cualquier cosa y terminás clavándote una de cantimpalo con ají putaparió, cuando habías pedido una de atún sin sal. Qué se le va a hacer.
La situación se puede poner todavía más heavy cuando algún gusto no aparece. Es que puede ocurrir que te hayan mandado empanadas de menos. Hay que llamar nuevamente al negocio, entonces. “Sí, qué tal... te hablo de Segurola 4186, Torre 17, piso 24, departamento 132 bis...”, arranca el reclamante; “...mirá, es para comentarte que no nos trajeron la de chinchulines al oporto...”, continúa con tono de preocupación. El reclamo es atendido y con la de chinchulines finalmente en mesa los ánimos se calman. Sólo hasta que descubren que falta otra. Pero esta vez el enemigo está en casa.

LO MIO ES MIO Y LO TUYO TAMBIEN
El tema de la confusión en los gustos juega a favor de los personajes más odiosos de toda esta historia: los que toman las empanadas de otros. Básicamente hay cuatro clases de piratas del repulgue:
1) Los equivocados. Como recién vimos, algunos métodos de identificación son tan rebuscados que hacen ensartar a cualquiera. Lo entiendo y es perdonable.
2) Los despreocupados. Respetan la cantidad que pidieron pero el caos los agota y deciden manotear lo que venga. Lo considero imperdonable; con un poco de voluntad y atención se llevan las que les corresponden.
3) Los insaciables. Es decir, ya se fagocitaron las suyas y como se quedaron con hambre avanzan descaradamente sobre las de los demás. Este último grupo merece el pelotón de fusilamiento. Así nomás.
4) Los arrepentidos. Son los que le pegaron el tarascón y advierten que le erraron. “Uy, me parece que me estoy comiendo la de otro. Yo pedí queso y cebolla y esta es capresse”, avisa con voz culpable y actitud pecaminosa. El verdadero dueño la agarra como si fuera un pescado podrido, mirando de reojo a ese pedazo de tomate que asoma del boquete que dejó su amigo. En el mejor de los casos, el damnificado corta la parte mordida y se la engulle igual. En el peor, la empanada queda abandonada en la bandeja cual cachorrito manoseado que la madre ya no quiere tocar.
Pequeño consejo para quien no pertenece a ninguno de estos grupos: apenas llegue el conflictivo paquete, agarrate las tuyas. Rápido. Ponelas en un plato, en el bolsillo o en donde sea. Te evitarás grandes disgustos. Si te dormís podés no verlas más. O comerlas baboseadas.

DIME COMO LAS COMES...
Y a la hora de entrarles a las tan deseadas empanadas, cada uno recurre al método que le venga en gana. Se pueden comer con la mano o con cuchillo y tenedor. Los dos son válidos. No obstante, si sos partidario de la segunda opción, seguramente vas a tener que soportar el clásico y molesto “¡¡¡cheeeee, dejate de joder, comela con la mano!!! ¿Sos delicadito, ahora?”. Y tus amigos, que hasta acá te conocen como un tipo tranquilo, se escandalizan al escuchar de tus labios un “¡¡¡y a vos qué carajo te importa cómo me lastro la empanada, infeliz!!! ¿Acaso critico que te hayas salpicado toda la camisa con aceite?”. “¡¡Ehhhhh!! ¡¡Qué susceptible que estamos!!”, se ataja el agresor, que generalmente es de esos que creen que sus ataques nunca merecen las virulentas reacciones que provocan. La reunión se desmadra y más de uno se preguntará por qué no prevaleció la idea original de la tallarinada. ¡¡Y todavía queda por delante el delivery de helado!!
CONCLUSIONES DE SOBREMESA
Con las panzas llenas, el clima, por suerte, vuelve a tranquilizarse, y ese gusto por el que tanto se pelearon termina muerto de risa en la caja. Lamentablemente somos así.
Para hablar ahora un poco de mí, diría que acepto las empanadas de cualquier lugar, que soy de los que apenas aterriza el paquete tomo la precaución de agarrarme las mías y que no tengo una técnica definida para comerlas. Me da exactamente igual. Un día me gusta comerlas con cuchillo y tenedor, otro día me gusta hacerlo con la mano y quién te dice que en un futuro también pruebe la experiencia de comérmelas dobladas.
Una vez conocí a un empresario que antes de cerrar un negocio con algunos clientes o colegas, los invitaba a jugar un partido de tenis o de paddle. Allí les sacaba la ficha. En el fragor de la lucha se daba cuenta si los tipos eran leales, honestos, pacientes, generosos, caballeros, interesados, egoístas, violentos, tramposos, competitivos, etc, etc, etc... En fin, los obligaba a mostrar todas las virtudes y defectos de los seres humanos. Es una buena estrategia, aunque si yo estuviera en el lugar de ese empresario los invitaría a compartir un delivery de empanadas.

(1) Famoso slogan de una conocida cadena de delivery de empanadas.

miércoles, 3 de marzo de 2010

El hombre-electrón

Según los libros de biología, todos los seres humanos estamos formados por millones de moléculas, y cada molécula, por un conjunto de átomos. Cada átomo, a su vez, se compone de un núcleo de carga positiva formado por protones y neutrones, alrededor del cual se mueve una nube de partículas negativas, llamadas electrones. Si bien esto es cierto, creo que a los científicos en algún punto se les debe haber escapado la tortuga. Y no es chiste. Estoy en condiciones de afirmar que existen individuos que nacieron desprovistos de núcleos y cuya única misión en la vida es desparramar energía negativa.

PRESENTACION EN SOCIEDAD
Para arrancar diría que el “hombre-electrón” (o mujer-electrón, da lo mismo, no se pongan celosas las chicas) vendría a ser un pariente lejano del “contreras” y del “sabelotodo”. Con las diferencias del caso, por supuesto. El sujeto negativo no se opone ni fanfarronea por deporte, lo hace para prevenirnos de algún peligro o prepararnos para “lo peor”. En general es tremendista, exagerado y su especialidad es dar malas noticias. Siente la obligación de informar la verdad -o lo que él cree que es la verdad- antes de que el otro viva engañado. Aunque duela. Y si bien en esta delicada cuestión podemos estar todos más o menos de acuerdo, el problema es que este especímen carece de todo tacto a la hora de discernir si alguien debe ser rescatado o no de ese piadoso engaño. Es un asaltante de ilusiones.

UN POCO DE MALA ONDA NO SE LE NIEGA A NADIE
La medicina y la salud son sus terrenos favoritos. Le encantan. El negativo es un ferviente abanderado de una dudosa máxima: los médicos siempre te ocultan algo. Si el tordo te recetó una pastilla color verde, el tipo te va a decir que ésa es para hipertensos graves, y que si estuvieras bien te hubiera mandado a tomar la azul. Si te ve algún lunar en el cuerpo, te va a contar que a una amiga le apareció lo mismo y en dos semanas espichó. Si le comentás entusiasmado lo bien que viste al abuelo Paco para las Fiestas, te avisa que, según escuchó de buena fuente, el veterano no llega para comer la rosca de Pascua. Ah, y siempre te va a ver más flaco, una manera indirecta de sugerirte que debés tener “algo”.
Nunca le confieses tus planes vacacionales a un negativo. Si viajas a Bariloche en tal aerolínea, te va asegurar que a esa flota de aviones hace 2 años que no le realizan mantenimiento. Si te vas al Caribe, te va a afirmar que es temporada de huracanes. Si en cambio optás por un tour arqueológico al Machu Picchu, te va a advertir que viajás justo en época de lluvias y aludes. Aunque no siempre va a pronosticar clima fulero; si tu próximo destino son las Cataratas te va a confiar que, por la sequía, el río Iguazú se quedó sin agua. Y ni se te ocurra contarle que te vas con tus hijos a Disney; es capaz de decirte que Mickey, Minnie, Pluto y Donald cayeron en cama por el dengue o la gripe A.
El rubro automotriz tampoco escapa a sus predicciones. Si te compraste tal auto importado, te va a afirmar que los repuestos son carísimos y tiene poco valor de reventa. Si te compraste tal modelo nacional, te va advertir que son los que más afanan. Si sacaste un 0 km te va a recordar que al mes pierden la mitad de su valor. Si apenas te alcanzó para uno medio viejito, te va a decir que, según su mecánico, a más de 90 recalientan. Si te compraste una 4 x 4 te va a asegurar que las “levantan” para clonarlas en Paraguay. Si te compraste una moto te va a contar que en una idéntica se hizo percha un amigo.
Y hay más... Si le confesás entusiasmado que vas a ser papá, te va aconsejar que duermas ahora porque se te avecinan noches enteras en vela. Si tu hijo consiguió un laburo en una cadena de hamburguesas, te va a asegurar que los explotan. Si te compraste un depto en el centro, te va a avisar que no vas a poder dormir por el ruido. Si te mudaste a un barrio tranquilo, te va a señalar que justo en esa zona crecieron los asaltos. Si te pusiste a fabricar slips, te comentará que ahora se están usando más los boxers. “Yo te lo digo por las dudas, después vos hacé lo que quieras...”, es el latiguillo que usa como corolario de sus inoportunas palabras de desaliento.

BALANCE NEGATIVO
Conclusión, lo que se dice conclusión, no he sacado; es que bucear en la psicología de un negativo es una tarea compleja. Pero a modo de cierre, voy a traer a la memoria una anécdota muy graciosa ocurrida hace años. Un amigo le acababa de dar a otro la noticia que iba a ser papá por segunda vez. Ya tenía una nena y ahora esperaba el pibe. Como el futuro padre ya sabía de la condición de negativo de su interlocutor, se preparó para soportar con humor el mismo par de advertencias de aquella primera vez: que no iba a poder pegar un ojo y que ahora empezaban los verdaderos problemas. Pero este hombre-electrón no apeló a ninguno de estos lugares comunes. Haciendo gala de una asombrosa creatividad, lo aplastó con un “¿Así que se viene un varoncito? Mmmm... ¡¡Cagaste!! no te va a servir nada de lo que dejó la nena...”. Un capo total.

domingo, 28 de febrero de 2010

Más recuerdos...

Y sí, me puse nostálgico. Esta vez me agarró por el lado de las series de TV. Los más veteranos –y memoriosos- sabrán de qué les hablo cuando les proponga viajar en el tiempo hasta aquella saga protagonizada por Tony Curtis y Roger Moore. Si todavía no la sacaron (no se hagan los pendex, che), me estoy refiriendo a Dos tipos audaces, otro de mis programas favoritos de la vieja pantalla en blanco y negro.
Esta inolvidable serie británica (su nombre en inglés era The Persuaders!) fue creada por Robert Baker y se emitió en 1971 y 1972 por la cadena ITV inglesa, y por la ABC Network, en Estados Unidos.
En Dos tipos audaces, Roger Moore -conocido hasta ese entonces por su papel de El Santo- encarnaba a Lord Brett Sinclair y la estrella de cine Tony Curtis personificaba a Danny Wilde, conformando un dúo de play-boys millonarios, pero con muy diferentes orígenes. Y precisamente esa diferencia le aportaba a la serie abundantes dosis de humor. Sinclair, de familia noble y exquisitos modales, prototipo de la elegancia inglesa (era elegante hasta para cagarse a trompadas), se ve forzado a formar equipo con Wilde, nacido en el marginal Bronx neoyorkino y ascendido desde los bajos fondos hasta convertirse en un magnate petrolero. Ambos son rescatados de la cárcel por un juez, con la intención de utilizarlos para resolver casos criminales complicados.
Dos tipos audaces fue en aquel momento la serie con mayor costo de producción (100.000 libras por episodio) y se desarrollaba en diferentes puntos de Suiza, Francia, España e Italia. Como atractivos ingredientes, se mostraban altísimos niveles de vida, mujeres despampanantes, lujosos casinos, y veloces autos deportivos.
La serie tan sólo constó de veinticuatro episodios, y quizá en EE.UU. no tuvo tanta aceptación cómo en otros países porque se consideró que ridiculizaba la forma de vida americana, ensalzando las maneras inglesas y presentando al país cómo una antigua colonia del imperio de "Su Majestad".
 Además, competía en la programación con un poderoso rival: Misión Imposible.
 Al terminar su producción repentinamente, Roger Moore adaptó maneras de Brett Sinclair al recién estrenado papel de James Bond, su rol más celebrado.
El tema musical de The Persuaders!, fue compuesto por John Barry, autor también de la banda sonora del film 007.



Compilado con escenas de la serie.



Introducción con la música original.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Recuerdos de mi infancia

Con este asunto de los reencuentros en facebook, las modas retro, la onda sixtie, el ataque ochentoso y la mar en coche, personajes, objetos y recuerdos del pasado invaden nuestro presente con alegría y nostalgia. En todos los ordenes hay como un revisionismo. Y la televisión no es ajena. La ingenua pantalla chica de aquellos días de niño era parte importante de nuestras vidas y si tengo que establecer un "top ten" de las cosas que me hacían feliz, sin dudas estos dos dibujitos tienen reservado un lugar de privilegio.

LOS AUTOS LOCOS
Corría 1968 y la humanidad perseguía el objetivo de poner un hombre en la Luna. Pero un sábado de septiembre por la mañana, los niños de todo el mundo descubrieron que había algo mejor, más alucinante y más divertido: Los Autos Locos.
Producidos por Hanna-Barbera, Los Autos Locos tuvieron un enorme éxito cuando llegaron a la tele. Tanto que al año siguiente derivó en dos spin-off (series paralelas con alguno de los personajes).
La trama era muy simple: 11 cacharros extraños competían entre sí por todo el mundo para ganar una carrera. Todo tipo de artimañas eran válidas, pero cabe destacar al legendario Pierre Nodoyuna y a su inseparable perro Patán, quienes urdían los más astutos y tramposos planes para ganar las carreras. Naturalmente, nunca se salían con la suya.


Estos eran los participantes:
1) El Rocomóvil, enorme piedra con ruedas conducida por los Hermanos Macana (Piedro y Roco).
2) El Espantomóvil, conducido por Los Tenebrosos (la Pareja Compleja). En un campanario llevaban a un dragón con “1.000 llamaradas de potencia”.
3) El Súper Convertible, conducido por el profesor Locovich. Se podía transformar en cualquier cosa.
4) El Stuka Rakuda, mitad auto y mitad avión conducido por el barón Hans Fritz.
5) El Compact Pussycat, conducido por Penélope Glamour. Este personaje luego protagonizó el dibujito Los peligros de Penélope, acompañada por Mafio y sus pandilleros.
6) El Súper Chatarra Special, conducido por el sargento Blast y el soldado Meekly.
7) La Antigualla Blindada, sedan de los años ‘20 conducido por Mafio y sus pandilleros.
8) El Alambique Veloz, conducido por Lucas el Granjero y el Oso Miedoso.
9) El Súperheterodino, conducido por el inefable Pedro Bello.
10) El Troncoswagen, auto con sierras circulares en lugar de ruedas conducido por Brutus y Listus.
00) El Súper Ferrari, auto a reacción conducido por Pierre Nodoyuna y Patán. Luego protagonizaron El Escuadrón Diabólico, serie donde eran aviadores y trataban de capturar a un palomo mensajero.


JONNY QUEST
Fue una de las mejores y más elaboradas series de dibujitos animados de los '60. Narraba las aventuras de Jonny, su amigo indio Hadji y su perro Bandido, que acompañaban al Doctor Quest y a su amigo y piloto Race Bannon por los lugares más recónditos y peligrosos del mundo.
En cada capítulo, los Quest y compañía se enfrentaban a amenazas salidas de las mejores películas de ciencia-ficción de los años '50: monstruos radioactivos, gigantes, invasores alienígenas y seres de una época perdida en el tiempo.
Como siempre, gracias al ingenio, valor y habilidad, estos héroes resolvían los problemas y siempre salían victoriosos. Aunque algunas veces, con muchísimas dificultades.


miércoles, 17 de febrero de 2010

La tele que se viene...



Atención amantes de la TV!!! Salió la nueva programación 2010!!! Arranca bien temprano y termina tardecito. Son programas ya consagrados pero con nuevas ideas y contenidos. No seré Suar ni Villarruel pero pega en el palo. Y como digo siempre, acepto sugerencias...


Vayan agendando...

VISION SIETE
Contrariamente a lo que su nombre indica, este programa tratará de mostrar que no todo anda para el culo.

ARRIBA ARGENTINOS
Documental que muestra cómo se repone el ciudadano de a pie después de una guerra, una devaluación, un corralito, un golpe de estado, una feroz represión o el stress que provoca tener 5 presidentes en menos de 15 días.


EL ZORRO
Remake de la vieja serie ambientada esta vez en la Patagonia. Se trata de un personaje que le hace creer a la gilada que es de izquierda, mientras se va quedando con media provincia sureña.

ALMORZANDO CON CRISTINA
Según confiaron sus productores, la idea es hacer una mezcla de Almorzando con Mirtha y Aló Presidente. Los invitados van a comer sólo pescados y mariscos porque están terminantemente prohibidos todos los productos derivados del campo.

LA OTRA
Novela de tono apocalíptico protagonizado por Lilita Carrió. Va a coquetear con galanes de izquierda y finalmente se va a casar con uno de derecha. Después se va a separar.

CUIDADO CON EL ANGEL
Novela protagonizada por Julio César Cleto Cobos.

SIN SENOS NO HAY PARAISO
Culebrón ambientado en un país sudamericano. La trama es más o menos así: un grupo de asesores de imagen quiere convencer a una mandataria que haciéndose las lolas va a revertir su imagen negativa.

INTRUSOS
Programa cómico de cámaras ocultas donde un grupo de argentinos intentará instalar una base militar en Texas, manejar el tráfico de droga en México o explotar una mina de oro en Canadá.

LOS PROFESIONALES
A un grupo de fuerzas especiales le dan 24 días para encontrar a una familia que volcó en la ruta.


EL PLANETA DE LOS SIMIOS
En esta nueva versión, la historia es simple y transcurre en una década cercana. Resulta que mientras entretienen al pueblo con espejitos de colores, el simio mayor se afana todo.

CONSENTIDOS
Cuenta los caprichitos y berrinches de un matrimonio con mucho poder que hace y deshace lo que se les canta el culo.

EL CASTING DE LA TELE
Como su nombre lo indica, el conductor -Mauricio- tratará de elegir a sus colaboradores entre un grupo de represores, fachos, espías y nostálgicos de la dictadura y los ‘90.

678
Reality transmitido desde una especie de tribuna popular local donde se restringe el acceso de la hinchada visitante.

CIEGA A CITAS
Documental sobre el día que a Cristina le presentaron a Cobos.

JUSTO A TIEMPO
Informe periodístico sobre cómo entraron la Ley de Medios y la de Reforma Política.


BOTINERAS
Es la historia de un grupo de chicas que, para vengarse de algunos futbolistas, planea secuestrar todos los goles del Clausura 2010.

VALIENTES
Programa de juegos en el que dos equipos deberán atravesar en el menor tiempo posible un piquete de D’Elía y un bloqueo de Moyano.

ALGUIEN QUE ME QUIERA
Dilemas de una reina que anda por el suelo en las encuestas.

BAILANDO POR UN SUEÑO
Reality donde el gobernador de una importante provincia deberá saltar obstáculos y esquivar todo tipo de humillaciones para llegar a la presidencia.

POR FIN ME LA QUITE DE ENCIMA
Remake de la graciosa película de Danny De Vito, donde una runfla de oligarcas y periodistas dinosaurios planea deshacerse de una mujer muy famosa.


CORDIALMENTE
¿Se acuerdan del programa del entrañable Juan Carlos Mareco? Esta nueva temporada va a ser conducido por doña Hebe, quien en su primera emisión entrevistará a Susana y a representantes de la colectividad boliviana.

ALESSANDRA, TU SEXOLOGA
La simpática portorriqueña vuelve con todo. El primer programa será sobre sexo oral y anal y ya confirmaron su presencia el Diego y Toti Pasman.

LA PREGUNTA ANIMAL
Ciclo de reportajes de corte intimista. Para el primer envío, el conductor querrá saber dónde están los 500 palos verdes de la provincia de Santa Cruz.

Precauciones

Nuestro país –o sea, la Argentina- está pasando por un momento político difícil, eso lo sabe todo el mundo. Cada crítico del Gobierno es visto como un pichón de Hitler o Mussolini. ¿Será tan así? Yo me hice un listadito de cosas que en este 2010 voy a dejar de hacer para que no me tilden de derechista y destituyente. Por las dudas, ¿vistes?

Circular por la Avenida Cobo, en el Bajo Flores. Razones obvias.

Seguir llamando Cangallo a la calle Perón. Me acusarían de gorila.

Seguir llamando Avenida del Trabajo a Eva Perón. Me señalarían como enemigo de los descamisados.

Veranear en Solanas. Nunca lo hice y menos ahora (pobre Pino, hasta a él corrieron ahora a la derecha).

Veranear en Colombia. Alguien va a sospechar que planeo desestabilizar al gobierno de Chávez.

Reclamarle al boliviano algún tomate que me dé de menos. Pensarán que estoy en contra de Evo.

Quejarme de la inflación. Como regalo del cumpleaños voy a pedir un poster de Moreno.

Reclamar políticas de seguridad. ¿Qué culpa tienen los pobres chorros si la gente se pone delante de sus balas?

Decir que pertenezco a la clase media. Está mal visto por las huestes K. Por las dudas voy a esconder todas las cacerolas, a ver si me encuentran alguna abollada.

Dudar de las declaraciones del superministro Aníbal. Si un día sale a decir que el cielo es rosa... ¡¡¡es rosa, carajo!!!
Pasar cerca de kioscos de diarios y revistas. Todos mienten.

Ver Canal 13 y TN. Voy a llamar a los del cable para que me los saquen y me descuenten de la factura la parte proporcional.

Poner el guiño del auto para girar a la derecha. Me delataría como un peligroso y feroz nostálgico de la dictadura. De ahora en más voy a doblar “de una”, aunque me puteen.

Pedir el trago “Séptimo Regimiento”. Me acusarían de estar tramando un golpe.

Extrañar los divertidos relatos de Walter Nélson y Alejandro Fabbri. Pensarán que estoy a favor del secuestro de goles.

Decir “golpe” de calor. De ahora en más será “redistribución” de la temperatura.

Pedir bife de chorizo “a caballo”. Me relacionarían con la policía montada, símbolo de la represión en los ‘70.

Comer milanesa de soja. Antes era el emblema del progre vegetariano, hoy significa estar con el campo, o sea, ser destituyente.