miércoles, 24 de febrero de 2010

Recuerdos de mi infancia

Con este asunto de los reencuentros en facebook, las modas retro, la onda sixtie, el ataque ochentoso y la mar en coche, personajes, objetos y recuerdos del pasado invaden nuestro presente con alegría y nostalgia. En todos los ordenes hay como un revisionismo. Y la televisión no es ajena. La ingenua pantalla chica de aquellos días de niño era parte importante de nuestras vidas y si tengo que establecer un "top ten" de las cosas que me hacían feliz, sin dudas estos dos dibujitos tienen reservado un lugar de privilegio.

LOS AUTOS LOCOS
Corría 1968 y la humanidad perseguía el objetivo de poner un hombre en la Luna. Pero un sábado de septiembre por la mañana, los niños de todo el mundo descubrieron que había algo mejor, más alucinante y más divertido: Los Autos Locos.
Producidos por Hanna-Barbera, Los Autos Locos tuvieron un enorme éxito cuando llegaron a la tele. Tanto que al año siguiente derivó en dos spin-off (series paralelas con alguno de los personajes).
La trama era muy simple: 11 cacharros extraños competían entre sí por todo el mundo para ganar una carrera. Todo tipo de artimañas eran válidas, pero cabe destacar al legendario Pierre Nodoyuna y a su inseparable perro Patán, quienes urdían los más astutos y tramposos planes para ganar las carreras. Naturalmente, nunca se salían con la suya.


Estos eran los participantes:
1) El Rocomóvil, enorme piedra con ruedas conducida por los Hermanos Macana (Piedro y Roco).
2) El Espantomóvil, conducido por Los Tenebrosos (la Pareja Compleja). En un campanario llevaban a un dragón con “1.000 llamaradas de potencia”.
3) El Súper Convertible, conducido por el profesor Locovich. Se podía transformar en cualquier cosa.
4) El Stuka Rakuda, mitad auto y mitad avión conducido por el barón Hans Fritz.
5) El Compact Pussycat, conducido por Penélope Glamour. Este personaje luego protagonizó el dibujito Los peligros de Penélope, acompañada por Mafio y sus pandilleros.
6) El Súper Chatarra Special, conducido por el sargento Blast y el soldado Meekly.
7) La Antigualla Blindada, sedan de los años ‘20 conducido por Mafio y sus pandilleros.
8) El Alambique Veloz, conducido por Lucas el Granjero y el Oso Miedoso.
9) El Súperheterodino, conducido por el inefable Pedro Bello.
10) El Troncoswagen, auto con sierras circulares en lugar de ruedas conducido por Brutus y Listus.
00) El Súper Ferrari, auto a reacción conducido por Pierre Nodoyuna y Patán. Luego protagonizaron El Escuadrón Diabólico, serie donde eran aviadores y trataban de capturar a un palomo mensajero.


JONNY QUEST
Fue una de las mejores y más elaboradas series de dibujitos animados de los '60. Narraba las aventuras de Jonny, su amigo indio Hadji y su perro Bandido, que acompañaban al Doctor Quest y a su amigo y piloto Race Bannon por los lugares más recónditos y peligrosos del mundo.
En cada capítulo, los Quest y compañía se enfrentaban a amenazas salidas de las mejores películas de ciencia-ficción de los años '50: monstruos radioactivos, gigantes, invasores alienígenas y seres de una época perdida en el tiempo.
Como siempre, gracias al ingenio, valor y habilidad, estos héroes resolvían los problemas y siempre salían victoriosos. Aunque algunas veces, con muchísimas dificultades.


miércoles, 17 de febrero de 2010

La tele que se viene...



Atención amantes de la TV!!! Salió la nueva programación 2010!!! Arranca bien temprano y termina tardecito. Son programas ya consagrados pero con nuevas ideas y contenidos. No seré Suar ni Villarruel pero pega en el palo. Y como digo siempre, acepto sugerencias...


Vayan agendando...

VISION SIETE
Contrariamente a lo que su nombre indica, este programa tratará de mostrar que no todo anda para el culo.

ARRIBA ARGENTINOS
Documental que muestra cómo se repone el ciudadano de a pie después de una guerra, una devaluación, un corralito, un golpe de estado, una feroz represión o el stress que provoca tener 5 presidentes en menos de 15 días.


EL ZORRO
Remake de la vieja serie ambientada esta vez en la Patagonia. Se trata de un personaje que le hace creer a la gilada que es de izquierda, mientras se va quedando con media provincia sureña.

ALMORZANDO CON CRISTINA
Según confiaron sus productores, la idea es hacer una mezcla de Almorzando con Mirtha y Aló Presidente. Los invitados van a comer sólo pescados y mariscos porque están terminantemente prohibidos todos los productos derivados del campo.

LA OTRA
Novela de tono apocalíptico protagonizado por Lilita Carrió. Va a coquetear con galanes de izquierda y finalmente se va a casar con uno de derecha. Después se va a separar.

CUIDADO CON EL ANGEL
Novela protagonizada por Julio César Cleto Cobos.

SIN SENOS NO HAY PARAISO
Culebrón ambientado en un país sudamericano. La trama es más o menos así: un grupo de asesores de imagen quiere convencer a una mandataria que haciéndose las lolas va a revertir su imagen negativa.

INTRUSOS
Programa cómico de cámaras ocultas donde un grupo de argentinos intentará instalar una base militar en Texas, manejar el tráfico de droga en México o explotar una mina de oro en Canadá.

LOS PROFESIONALES
A un grupo de fuerzas especiales le dan 24 días para encontrar a una familia que volcó en la ruta.


EL PLANETA DE LOS SIMIOS
En esta nueva versión, la historia es simple y transcurre en una década cercana. Resulta que mientras entretienen al pueblo con espejitos de colores, el simio mayor se afana todo.

CONSENTIDOS
Cuenta los caprichitos y berrinches de un matrimonio con mucho poder que hace y deshace lo que se les canta el culo.

EL CASTING DE LA TELE
Como su nombre lo indica, el conductor -Mauricio- tratará de elegir a sus colaboradores entre un grupo de represores, fachos, espías y nostálgicos de la dictadura y los ‘90.

678
Reality transmitido desde una especie de tribuna popular local donde se restringe el acceso de la hinchada visitante.

CIEGA A CITAS
Documental sobre el día que a Cristina le presentaron a Cobos.

JUSTO A TIEMPO
Informe periodístico sobre cómo entraron la Ley de Medios y la de Reforma Política.


BOTINERAS
Es la historia de un grupo de chicas que, para vengarse de algunos futbolistas, planea secuestrar todos los goles del Clausura 2010.

VALIENTES
Programa de juegos en el que dos equipos deberán atravesar en el menor tiempo posible un piquete de D’Elía y un bloqueo de Moyano.

ALGUIEN QUE ME QUIERA
Dilemas de una reina que anda por el suelo en las encuestas.

BAILANDO POR UN SUEÑO
Reality donde el gobernador de una importante provincia deberá saltar obstáculos y esquivar todo tipo de humillaciones para llegar a la presidencia.

POR FIN ME LA QUITE DE ENCIMA
Remake de la graciosa película de Danny De Vito, donde una runfla de oligarcas y periodistas dinosaurios planea deshacerse de una mujer muy famosa.


CORDIALMENTE
¿Se acuerdan del programa del entrañable Juan Carlos Mareco? Esta nueva temporada va a ser conducido por doña Hebe, quien en su primera emisión entrevistará a Susana y a representantes de la colectividad boliviana.

ALESSANDRA, TU SEXOLOGA
La simpática portorriqueña vuelve con todo. El primer programa será sobre sexo oral y anal y ya confirmaron su presencia el Diego y Toti Pasman.

LA PREGUNTA ANIMAL
Ciclo de reportajes de corte intimista. Para el primer envío, el conductor querrá saber dónde están los 500 palos verdes de la provincia de Santa Cruz.

Precauciones

Nuestro país –o sea, la Argentina- está pasando por un momento político difícil, eso lo sabe todo el mundo. Cada crítico del Gobierno es visto como un pichón de Hitler o Mussolini. ¿Será tan así? Yo me hice un listadito de cosas que en este 2010 voy a dejar de hacer para que no me tilden de derechista y destituyente. Por las dudas, ¿vistes?

Circular por la Avenida Cobo, en el Bajo Flores. Razones obvias.

Seguir llamando Cangallo a la calle Perón. Me acusarían de gorila.

Seguir llamando Avenida del Trabajo a Eva Perón. Me señalarían como enemigo de los descamisados.

Veranear en Solanas. Nunca lo hice y menos ahora (pobre Pino, hasta a él corrieron ahora a la derecha).

Veranear en Colombia. Alguien va a sospechar que planeo desestabilizar al gobierno de Chávez.

Reclamarle al boliviano algún tomate que me dé de menos. Pensarán que estoy en contra de Evo.

Quejarme de la inflación. Como regalo del cumpleaños voy a pedir un poster de Moreno.

Reclamar políticas de seguridad. ¿Qué culpa tienen los pobres chorros si la gente se pone delante de sus balas?

Decir que pertenezco a la clase media. Está mal visto por las huestes K. Por las dudas voy a esconder todas las cacerolas, a ver si me encuentran alguna abollada.

Dudar de las declaraciones del superministro Aníbal. Si un día sale a decir que el cielo es rosa... ¡¡¡es rosa, carajo!!!
Pasar cerca de kioscos de diarios y revistas. Todos mienten.

Ver Canal 13 y TN. Voy a llamar a los del cable para que me los saquen y me descuenten de la factura la parte proporcional.

Poner el guiño del auto para girar a la derecha. Me delataría como un peligroso y feroz nostálgico de la dictadura. De ahora en más voy a doblar “de una”, aunque me puteen.

Pedir el trago “Séptimo Regimiento”. Me acusarían de estar tramando un golpe.

Extrañar los divertidos relatos de Walter Nélson y Alejandro Fabbri. Pensarán que estoy a favor del secuestro de goles.

Decir “golpe” de calor. De ahora en más será “redistribución” de la temperatura.

Pedir bife de chorizo “a caballo”. Me relacionarían con la policía montada, símbolo de la represión en los ‘70.

Comer milanesa de soja. Antes era el emblema del progre vegetariano, hoy significa estar con el campo, o sea, ser destituyente.

domingo, 10 de enero de 2010

Desautorizar lo que no nos gusta



















 
¿Y quién votó a De Vido, a Anibal, a Moreno, a D'Elía, a Boudou, etc, etc, etc...?

Muchaaaachoooos... aflojemos con el doble standard...

lunes, 4 de enero de 2010

Tócala de nuevo, Wes



Un toque de buen gusto para recibir el año...



Twisted Blues - Wes Montgomery

Impressions - Wes Montgomery
 
How Insensitive - Wes Montgomery

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Dos para el final


Digital Ayatollah despide este ajetreado 2009 rindiéndole un pequeño homenaje a dos de las mejores letras testimoniales que ha dejado nuestro rock nacional a lo largo de su rica historia. Una reivindicación al barrio, al laburante y a esa Argentina que no sale en las revistas de verano.

AVELLANEDA BLUES (MANAL)

Vía muerta, calle con asfalto siempre destrozado.
Tren de carga, el humo y el hollín están por todos lados.
Hoy llovió y todavía está nublado.

Sur y aceite, barriles en el barro, galpón abandonado.
Charco sucio, el agua va pudriendo un zapato olvidado.
Un camión interrumpe el triste descampado.

Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón
y la grúa, su lágrima de carga inclina sobre el dock.
Un amigo duerme cerca de un barco español.

Amanece, la avenida desierta pronto se agitará.
Y los obreros, fumando impacientes, a su trabajo van.
Sur, un trozo de este siglo, barrio industrial.

 

MAÑANA EN EL ABASTO (SUMO)

Mañana de sol, bajo por el ascensor,
calle con árboles, chica pasa con temor.
No tengas miedo, no, me pelé por mi trabajo,
las lentes son para el sol y para la gente que me da asco.
No vayas a la escuela, porque San Martín te espera,
estás todo el día sola y mirás a mi campera.
Tomates podridos por las calles del Abasto,
podridos por el sol que quiebra el asfalto del Abasto.
Hombre sentado ahí, con su botella de Resero,
los bares tristes, vacíos ya, por la clausura del Abasto.
José Luís y su novia se besan ahí por en el Abasto,
yo paso y me saludan, bajo la sombra del Abasto.
Mañana de sol, bajo por el ascensor,
calle con árboles, chica pasa con temor.
Parada Carlos Gardel, es la estación del Abasto,
Sergio trabaja en el bar, en la estación del Abasto.
Piensa siempre más y más, será por el aburrimiento,
subte línea B y yo me alejo más del suelo,
y yo me alejo más del cielo, también.
Ahí escucho el tren, ahí escucho el tren,
estoy en el subsuelo, estoy en el subsuelo.

 

¡¡¡FELIZ 2010 PARA TODOS!!!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

La encantadora familia Contreras


Si uno busca en la guía telefónica el apellido “Contreras”, se va a encontrar con unos cuantos. No sé... serán 500... 600... 1000... No interesa demasiado la cifra. Lo que sí importa –y preocupa- es que existen muchos más de los que figuran en el extenso y pesado libraco. Son esos personajes que tienen como eterno y perverso pasatiempo pararse en la vereda de enfrente de los demás, y cuyo lema en la vida es “de qué se trata que me opongo”. ¿Los conocen?

Los “contreras” son fáciles de identificar. No tardan en saltar a la vista. Está en su naturaleza, es más fuerte que ellos. Ejemplos hay de sobra. Si el grupo de amigos quiere tomar el colectivo, el contra va a querer ir al mismo lugar caminando. Si todos deciden ir a la playa de mañana, él se emperrará en aparecer por la tarde. Si todos coincidieron en alquilar una peli de acción, él va a querer una comedia. Si todos se están descostillando de risa con un CD de Tangalanga, él va a decir ofuscado que no le mueve un pelo. Si todos se mueren por una parrillada, él se va a encaprichar con una pizza. Obviamente, de no prevalecer su voluntad, el contra instalará una desagradable cara de culo y disparará a mansalva comentarios negativos durante lo que quede del día. De esa no te salvás.
Cuando se lo proponen, los contreras son los reyes de la indirecta. Te ven abrigado con un pulóver y te lanzan “¿no me digas que tenés frío?”. Te ven en mangas de camisa y lo cambian rápidamente por un “¿no me digas que tenés calor?”. Les explicás que no salís porque estás cansado y te verduguean con un “¡ehhhh, qué flojito que sos!”.  Te ven condimentar tu ensalada o tus papas fritas y te retan con un “cheeee, ¡¡cuánta sal le ponés!!”. Y el respeto por el prójimo que te enseñaron tus padres te gana la pulseada, porque es para contestarles “y a vos ¿qué carajo te importa si yo tengo calor, frío, soy flojito o me gusta la comida salada?”.
Por lo general, los contreras carecen de sentido del humor. Es que significaría reírse de sí mismos o festejar una ocurrencia de alguien que no son precisamente ellos. Para su extraña lógica de contreras significaría ceder. Cualquier chiste o anécdota, por graciosa que sea, les va a parecer mala y es probable que terminen descalificando al que la contó.

La mayoría de las veces son peleadores y confrontativos, y no admiten la proverbial variedad en los gustos. La única verdad es la de ellos, el resto no sirve, es despreciable. A vos te gusta el mar y ellos te corrigen que es mejor la montaña. Vos sos fanático de las casas y ellos te discuten que no hay como el departamento. Si tenés animales, ellos los odian... Muchas veces esta postura es maliciosamente deliberada: como son de preguntar primero, con tu opinión arriba de la mesa tienen la libertad absoluta para doblar la apuesta o saltar automáticamente a la vereda contraria. Vos les decís que conseguiste el zapallito a 5 mangos y ellos lo compraron a 3. Vos les decís que te hicieron un 10% de descuento en el súper y a ellos un 15%. Vos les decís que tenés el colesterol un poquito alto y ellos te enrostran que en el último análisis les dio perfecto. Hacé la prueba: primerealos; preguntales algo vos y deciles que pensás igual o que conseguiste algo más barato. Les cagás el día.
Y por supuesto, todo contreras que se precie es porfiado; lo primero que vas a escuchar de sus labios ante un comentario o sugerencia es siempre un "no", es como un acto reflejo. Después para negociar tienen tiempo. Aunque esto último es bastante difícil, por no decir imposible: son capaces de discutirte a muerte una verdad revelada o alguna noticia que ya dio la vuelta al mundo tres veces. “Yo leí que no es así”, te aseguran sin mencionar las fuentes, cosa que vos no puedas probar dónde lo leyeron y cuándo. Están dispuestos a irse a la tumba con sus pensamientos. Y si en algún momento del acalorado debate descubrieran amargamente que tenés razón, jamás de los jamases te lo van a reconocer. Sería para ellos un signo de avergonzante debilidad.

No soy psicólogo, pero creo que estos personajes básicamente buscan diferenciarse, despegarse de determinadas actitudes de los demás o de alguien en particular. En definitiva, ser distintos. Y puede haber varios motivos: envidia, celos, complejo de inferioridad o superioridad, falsa demostración de personalidad... lo que se te ocurra. Lo triste es que no advierten el rechazo que van generando en su entorno, lo que, a la corta o a la larga, los deja a merced de la gastada y termina por extenderles una especie de certificado de defunción social. Y en esto sí que no tienen contra.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Pensamiento Lateral


Hay problemas que no contienen la información suficiente para poder descubrir la solución. Para avanzar, se requiere de un diálogo entre quien lo plantea y quien lo quiere resolver. En consecuencia, una parte importante del proceso es hacer preguntas. Las tres respuestas posibles son: sí, no o irrelevante.
Cuando una línea de preguntas se agota, se necesita avanzar desde otro lugar, desde una perspectiva completamente distinta. Y es aquí cuando aparece el concepto de pensamiento lateral. Es más: cuando uno finalmente accede a la respuesta, lo que se pregunta es: "¡¿cómo no se me ocurrió?!".
Aquí les dejo algunos ejemplos muy interesantes. Aclaro que no hay trapisondas, no hay cosas escondidas ni nada, todo está a la vista.

PROBLEMA 1
Antonio, padre de Roberto, un niño de 8 años, sale manejando desde su casa en la Capital Federal y se dirige rumbo a Mar del Plata. Roberto, va con él.
En el camino se produce un terrible accidente. Un camión, que venía de frente, se sale de su sector de la autopista y embiste de frente al auto de Antonio. El impacto mata instantáneamente a Antonio, pero Roberto sigue con vida. Una ambulancia de la municipalidad de Dolores llega casi de inmediato, advertida por quienes fueron ocasionales testigos, y el niño es trasladado al hospital.
Ni bien llega, los médicos de guardia comienzan a tratar al nene con mucha dedicación pero, luego de charlar entre ellos y estabilizarle las condiciones vitales, deciden que no pueden resolver el problema de Roberto. Necesitan consultar. Además, advierten el riesgo de trasladar al niño y, por eso, deciden dejarlo internado allí, en Dolores.
Luego de las consultas pertinentes, se comunican con el Hospital de Niños de la Capital Federal y finalmente conversan con una eminencia en el tema a quien ponen al tanto de lo ocurrido. Como todos concuerdan que lo mejor es dejarlo a Roberto en Dolores, la eminencia decide viajar directamente desde Buenos Aires hacia allá. Y lo hace.
Los médicos del lugar le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión. Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar: "¿Está usted en condiciones de tratar al nene?", pregunta con un hilo de voz. Y obtiene la siguiente respuesta: "¡Cómo no lo voy a tratar si es mi hijo!".
Está en ustedes el tratar de pensar una manera de que tenga sentido. Vuelvo a insistir: no hay trampas ni nada oculto. Y quiero agregar dos datos importantes:
a) Antonio no es el padrastro.
b) Antonio no es cura.
Les sugiero que lean otra vez la descripción del problema y, créanme, es muy, muy sencillo.

PROBLEMA 2
Un hombre vive en el vigésimo piso (20) de un edificio. Todos los días toma el ascensor hasta la planta baja para ir a su trabajo. Cuando vuelve, sin embargo, toma el ascensor hasta el décimo piso y hace el resto del recorrido hasta el piso en el que vive (el vigésimo, recuerden) por las escaleras. Esto lo ha hecho toda su vida. Si bien el hombre detesta caminar, ¿por qué lo hace?

PROBLEMA 3
Un gran oso salió de su guarida y se largó a caminar con preciso rumbo sur. Cuando llevaba recorridos 5 kilómetros cambió la dirección y se dirigió hacia el este. Cuando ya llevaba caminados otros 5 kilómetros, volvió a cambiar de dirección y se dirigió, esta vez, exactamente hacia el norte. Tras recorrer 5 kilómetros se sintió sorprendido porque se encontró con su propia guarida, desde donde había empezado a caminar horas antes. ¿De qué color era ese gran oso? (les doy una pistita: hay que saber un poco de geografía).

PROBLEMA 4
En el funeral de la madre de dos hermanas, una de ellas se enamora profundamente de un hombre que jamás había visto y que estaba dando sus condolencias a los deudos. Las dos hermanas eran las únicas que quedaban ahora como miembros de esa familia. Con la desaparición de la madre, ellas dos quedaban como únicas representantes. Después del funeral y ya en la casa de ambas, una hermana le cuenta a la otra lo que le había pasado con ese hombre y del que no sabía quién era y nunca había visto antes. Inmediatamente después, mata a la hermana. ¿Por qué?

Para encontrar las soluciones hagan click en "comentarios" (pero antes piensen un poquito, che).

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Sócrates vivió equivocado


“Sólo sé que no sé nada”, dijo acertadamente el gran filósofo griego Sócrates, dando a entender que el individuo está muy lejos de poseer la verdad absoluta. Frase indiscutible por donde se la mire. Sin embargo, nunca imaginó que, muchísimos siglos más tarde, un pequeño porcentaje de la raza humana lo iba a contradecir. ¿Quiénes? Me estoy refiriendo a esos personajes que se jactan de dominar a la perfección cada cuestión de la vida y del mundo: los “sabelotodo”.
Los sabelotodo entienden de todo un poco: de minas (o de hombres, si son mujeres), de motores, de vinos, de tragos, de plantas, de habanos o de política. En otros casos resuelven un crimen, explican las causas de algún accidente aéreo, dan cátedra sobre las drogas de moda y hasta saben con qué se empastilla cada famoso. Son absolutistas, pedantes, rompepelotas y es imposible sostener una conversación con ellos sin pelearse o terminar sometidos a su voluntad o a sus puntos de vista. Estos son algunos de los más comunes.

LOS HIPERINFORMADOS
Conocen desde el valor del metro cuadrado en Belgrano o Puerto Madero, hasta el precio del barril de crudo en EE.UU. Saben quiénes son los accionistas de las multinacionales más exitosas y en cuántos palos verdes vendió su parte algún mega empresario informático que ahora se quiere dedicar a la pesca con mosca. Al reverendo pedo, porque viven llenos de deudas y no tienen donde caerse muertos.
Aducen "manejar" información que el resto -o sea, la gilada- no conoce y su misión es pincharte el globo cuando te mostrás entusiasmado con algo. Le decís, por ejemplo, que acaban de asfaltar 4 cuadras de tu barrio y te contestan: "je, me extraña que no lo sepas... Ese es un curro de un par de diputados con un empresario y una constructora, porque hay un baldío donde quieren poner un shopping. La idea es que 'palme' el viejo mercadito y levantar allí una torre de 40 pisos". Le comentás que conseguiste una promoción para viajar a Madrid y te lanzan: “averiguá bien, me dijeron ‘off the record’ que esa aerolínea está con un pasivo de 20 palos verdes. A mitad de año la compran los brasileros, con lo cual, seguro te van a obligar a hacer una escala de un día en San Pablo y te termina saliendo más caro”.
 La SIDE se está perdiendo grandes talentos con estos tipos.

LOS QUISQUILLOSOS
Saben tanto de cuestiones domésticas que nada los conforma. Son detallistas hasta la locura. Conocen la diferencia entre un piso de madera de guatambú y otro de haya vaporizada. Son consumidores exigentes y no hay compra o transacción comercial que no termine en pelea.
Si vas al súper con ellos, te van a bochar cada puta cosa que tomes de las góndolas. Conocen la composición química de cada alimento: “no, esa marca no porque tiene menos porcentaje de sodio y alto residuo seco”, va a ladrar apenas te vea manotear una botella de agua mineral. “No, esos fideos no porque tienen 0,3 % menos de huevo y tardan cuatro minutos y medio más en cocinarse”, te retará cuando descubra el paquete en el changuito.
Si se trata de pedir un delivery, los quisquillosos también van a imponer condiciones. “Mmmm... la pizza de acá la vuelta no me gusta porque la hacen en un horno de barro que está mal curado”, va a afirmar. Con las empanadas tampoco se queda atrás; conoce las de cada región del país y no es fácil meterle el perro. “No pidan empanadas salteñas al de la otra cuadra porque vienen con mucha papa y poco ají molido”, advierte. Vos ya estás con las quetejedi al plato y con unas irrefrenables ganas de asestarle un sonoro “¡¡las papas que te sobren metételas en el culo y el ají te lo voy a inyectar por las orejas!!”.

LOS REFERENCIALES
Les gusta demostrar que conocen cada rincón de la ciudad y del mundo. “Yo tengo el negocio en Devoto”, les comentás al pasar a unos conocidos del club después del partidito de tenis. “¿A dónde, che?”, pregunta el sabelotodo. “Beiró y Campana, ¿ubicás?”, le contestás. “Sí, sí, sí, conozco, conozco...”, te aclara casi ofendido. “...que a la vuelta hay una farmacia, ¿no?...”, agrega dispuesto a no dejar las cosas ahí. “...que al lado hay un kiosquito que vende panchos...”, vuelve a ufanarse entusiasmado. “...y enfrente están haciendo una torre...”, insiste. “...que a media cuadra hay un bolichito para tomar algo... sí, sí, sí; sé dónde es”, culmina con suficiencia, para que a nadie le queden dudas que la tiene re clara con el lugar.
También les encanta abrumar con referencias de un conocido en común para demostrar que su grado de amistad con él es importante. “¿Así que conocés a Gonza? Mirá vos qué casualidad... ¿De dónde?”, arranca el pesado. “Muy fana de River... fui a la cancha un par de veces con él... porque es muy amigo de gente de la comisión directiva...”, continúa sin darte respiro. “...¿Conocés a la hermana? No sabés lo que está... muy macanuda, un cago de risa, estudia abogacía... El padre tiene tres by-pass; eso sabías, ¿no? A Gonza lo conocí en Pinamar, porque ellos alquilan todos los años un chalecito a 3 cuadras del golf... ¿Te mostró el perro que tiene? un labrador que es un amor... Y ahora se compró un auto, ¿viste? un Gol 1.9 Diesel que...”, y así seguirá revelando intimidades hasta que vos tomes la drástica decisión de partirle un florero en la cabeza u optes por la vía pacífica: felicitarlo por todo lo que sabe de Gonza (que, por otra parte, vos ya conocías hace rato).

LOS FUTBOLEROS
Dicen que en la Argentina hay 40 millones de directores técnicos y no es chiste. El sabelotodo futbolero es plaga y generalmente sale a la luz fogoneado por algún fracaso deportivo. Se envalentona con el resultado puesto. Suele lanzar sentencias como “yo no sé qué hace García marcando punta por la derecha”, “fulanito no es para Boca, yo traería un media punta”... Otro se anima a hilar más fino y tira fórmulas como “a Brasil hay que jugarle con línea de tres, doble 5 y Messi más pegado a la raya”, “si yo fuera el técnico pararía a López unos 10 metros más atrás, ahí vas a ver cómo rinde”... ¿Y qué hay 10 metros más atrás?, pregunto yo, ¿el pasto está más parejo?
Y guarda el hilo que no sólo chamuya de fútbol; en el resto de los deportes también se muestra experto. Sabe de voley, rugby, básquet y es capaz de enseñarle el revés a Del Potro o discutir de polo con el mismísimo Adolfito Cambiaso.

LOS METEORÓLOGOS
Un buen sabelotodo también suele ser experto en cuestiones climáticas y te tira el pronóstico extendido con sólo asomar la nariz a la calle o abrir la claraboya del baño de servicio.
“Mmmm... si para Enero anuncian mucho calor, Febrero va a ser malo, acordate”, dirá muy seguro el sabelotodo meteorólogo. Y qué carajo tendrá que ver. ¿Hay alguna ley oculta de las compensaciones que asegure esto? “Diciembre y Marzo son los mejores meses en cuanto al clima”, repetirá otro como si se tratara de un axioma. ¿De dónde lo sacó? ¿Está comprobado científicamente o se auto convence desde el resentimiento porque lo cagaron en el reparto de las vacaciones? “Uhhh, mirá vieja, está diluviando en Mar del Plata. A la noche tenemos la tormentita por acá”, dirá contento porque sospecha que se viene el fresquito salvador. ¿Y dónde está escrito que la lluvia tiene que hacer escala siempre en Buenos Aires? ¿No puede ir para Santa Rosa, Bahía Blanca o perderse en medio del Atlántico?

LOS ASADORES
Y si hay un sabelotodo verdaderamente insoportable es el asador. Es celoso de su trabajo cuando tiene la parrilla a cargo, pero molesto e invasivo frente al trabajo ajeno. Se mete en cada detalle, desde que prendés el fuego hasta que ponés los chorizos y la carne. “Yo el fuego lo hago distinto...”, te tira totalmente (mal) intencionado, al ver cómo tardan en encenderse las primeras brasas. “Ah, ¿el carbón lo ponés así? ¿Por qué no hacés una cosa: dejás menos brasas en el fondo y la carne la ponés al costadito...”, te sugiere mientras va minando lo poco que te queda de paciencia. “Me parece que la parrilla está un poquito alta, ¿No te conviene...”, vuelve a la carga amagando poner los garfios en la manivela hasta que lo cortás en seco con un contundente “flaco, otro día lo hacés como querés vos. Ahora lo estoy haciendo yo, ¿te queda claro?”. Eso sí, rogá a Dios que la carne esté lista en tiempo y forma porque si algo falla, el experto asador va a lanzar la clásica frase hiriente “je, si lo hubiera hecho yo ya estábamos comiendo, papá”. Típico de un buen sabelotodo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Entre la nada y la eternidad(*)


Los otros días me alegré mucho al encontrar en la página de música goear dos temas que en su momento me partieron la cabeza. Yo tenía por entonces 15 o 16 añitos; o sea, hace de esto más de treinta. Era la época de la dictadura y bandas como Crucis, Invisible, Aquelarre y La Máquina de Hacer Pájaros proponían una apertura musical -y mental- que no coincidía con el oscurantismo reinante en el país. Ni hablar de agrupaciones foráneas como Yes, Genesis o Emerson, Lake and Palmer.
Ahora que lo veo a la distancia me asombro. Es que no puedo dejar de comparar a esa generación de pibes con la actual. ¿Cómo es posible que a los 15 años deliráramos por estos sonidos tan complejos mientras los adolescentes de hoy escuchan... (quiero ser lapidario pero no me animo) lo que escuchan ahora? No alcanzo a comprender semejante mutación. ¿Qué pasó en el camino? ¿Fuimos para adelante? ¿Fuimos para atrás? No tengo autoridad para juzgar si lo de antes era mejor o viceversa. Pero no me van a negar que en estos largos treinta años algo pasó. Y no solo a nivel musical.

Esto era lo que me hacía caminar por los paredes (y aún hoy lo sigue haciendo):

 
Determinados Espejos - Crucis

 
 
Catherine Of Aragon - Rick Wakeman

(*)Album de la Mahavishnu Orchestra, grabado en 1973.

sábado, 14 de noviembre de 2009

¿Por qué no te callas?


¿A quién no le gustan las reuniones en casa de amigos, los asados, las cenas o compartir una simple mesa de café? No hay nada mejor que entrarle a una pizza y tomar una cervecita mientras se habla de viajes, de política, de música o se cuentan anécdotas divertidas. Eso sí, más vale ir prevenidos; dentro de ese combo de amigos y conocidos pueden aparecer personajes que convierten cualquier charla en un monólogo o en una sucesión de temas que no le interesan a nadie (creo que este blog pronto pasará a llamarse “ganando enemigos”).

ANDA A INTERRUMPIR A TU ABUELA
Unos de los sujetos más odiados son los "corta conversaciones". Están presente en toda reunión. Son infalibles. Desubicados como chupete en el culo. Se trata de esas personas que quieren decirle algo a alguien y les importa un carajo si está hablando con otro o escuchando un relato interesante. Se meten igual. Interrumpen la charla con una impunidad que asusta. Lo de ellos es más importante, más urgente.
Vos estás contando algo y ¡zas! a estos sujetos se les da por robarte a tus interlocutores. Tu relato queda en el freezer, y cuando querés retomarlo ya es demasiado tarde; se está hablando de otra cosa y de intentarlo quedás como un pelotudo. A veces se da a la inversa, es decir, vos estás escuchando una jugosa y encendida charla y ellos te arrastran a un farragoso diálogo paralelo para contarte que su hijo se agarró una uña con la puerta de la heladera o que el albañil tardó dos días y medio para colocarle un metro cuadrado de baldosas. Lo grave es que no podés ignorarlos; paradójicamente sos vos el que pasa a ocupar el rol de maleducado si te negás a prestarle la oreja.

En otras ocasiones, estos verborrágicos amigos quizás sí tienen algo importante que decir pero equivocan el momento. “Chicos, tengo que darles una noticia: ¡me comprometo!”, tira eufórica alguna de las presentes, justo cuando un amigo aventurero relataba cómo escapó de la muerte en Afganistán. Los crueles talibanes pasan a cuarto intermedio porque nadie se anima a decirle a la tilinga que se meta los anillos en el culo y lo cuente más tarde.

EL SINDROME MIRTHA LEGRAND
Existen otros especímenes que son como la notas a pie de página de los libros: de algo chiquito que mencionaste al pasar te desvían hacia un tema aparte. Están esperando agazapados la palabrita mágica para arrastrar la conversación a sus dominios.
“...Yo en esa época, creo, estaba haciendo Psicología en la UBA y justo tenía un par de semanas de vacaciones...”, arrancás vos para explicar cómo se gestó aquel viaje a España, cuando al toque te interrumpe una vocecita femenina: “¿Ay, fuiste a la UBA?... ¿En qué año? Yo tengo amigos que estudiaron Psicología en la UBA. Por eso te digo. ¿No conociste a un tal Cristian Segurini? El hermano salía conmigo. Un personaje... En esa época estaba muy metido con los radicales y todo eso... Pero radicheta mal, ¿eh?...”, concluirá la entrometida, que seguirá adelante con su speech si alguien no la tacklea a tiempo y te restituye la palabra.
“...Yo volvía de mis vacaciones en Villa Gesell y justo me llama Juan...”, arranca alguien para contar cómo se encontró con sus ex de la secundaria, cuando de golpe lo frena una voz masculina: “¡Ah!, ¿veraneás en Gesell? Mirá vos... no sabía. Yo voy todos los años. ¿En dónde parás? ¿En 3 y 120? Yo soy muy amigo de unos de los guardavidas de ahí... Fito... ¿Lo ubicás? Uno rubio que tiene un tatuaje con el escudo de Chacarita... ¿Fuiste a comer a la parrillita que está ahí a la vuelta?... Ah, no sabés... hacen los mejores chinchulines que probé en mi vida...”. Definitivamente insufribles.

UNA QUE SEPAMOS TODOS
Si bien estos personajes son educados e inofensivos, podría decir que el inconveniente aquí es que no hay un insoportable único sino una confabulación de ellos. Y ocurre cuando en una reunión hay mayoría de gente que comparte -o compartió- la secundaria, el laburo, el club o lo que fuera. Son corporativos; hablan de temas que conocen ellos solos y el resto queda garpando. Y se dan conversaciones como esta:
-Che, ¿Y Bonifatti? ¿Qué es de la vida? ¿Sigue en la empresa?, -pregunta un ex de la misma a otro que todavía trabaja allí.
-Sí, ahora lo pasaron a Control de Materiales, -contesta este último.
-Mirá vos... Me acuerdo que tenía un Gacel ’84 que era una joya
-Callate que lo cambió... ahora anda en un Renault 19 gasolero
-¿Sigue casado con la de siempre? Esa morocha gordita que lo venía a buscar... –acota otro ex que también participa de la charla.
-Nooooo, ahora anda medio juntado con Gladys, una de Recursos Humanos, ¿Te acordás? Muy llamativa, ella...
-No la tengo, seguro debe haber entrado después que yo me fui
-¿Vos en que año te fuiste? –quiere saber un cuarto interlocutor que también trabaja en la dichosa empresa.
-Y... en el 2004... Abril del 2004... Por ahí...
-¿Tanto, che? ¡Cómo pasa el tiempo! Entonces, pará... ¿Cuánto estuvimos juntos? Yo entré en Marzo del 2003... Un año y monedas.
Y sí, ya me imagino: las monedas se las querés tirar por la cabeza a todos. A vos te importa una mierda la vida de Bonifatti, el Gacel ‘84, la ex, la actual y en qué año renunció el otro nabo. Lo peor de todo es que, por educación, tenés que exhibir tu mejor sonrisa y fingir que el tema te interesa. Consejo: tené paciencia y esperá que pase el nubarrón. No van a hablar toda la noche de Bonifatti. Eso creo.

ABAJO LOS MONOPOLIOS
Si hay sujetos verdaderamente insoportables son los que se adueñan de la palabra. Hablan y opinan de todo. Si hacés la prueba de cerrar los ojos vas a comprobar que la única voz que se sobresale es la de ellos. Tienen incontinencia verbal, no paran. Son la versión radicalizada y full-time de los que interrumpen. No le dejan meter un bocadillo a nadie y no saben escuchar. Cuando alguien arranca a contar algo, enseguida lo pisan y siguen hablando ellos. Llegan a un punto tal de aburrimiento y saturación que ya nadie les da bola. Pero siguen hablando. Al vacío, a la nada. Y suelen ser extremadamente caraduras. Cuando ya están al borde de acalambrarse la sin hueso suelen tiran un “che, ahora cuentensé algo ustedes; al final hablé todo el tiempo yo”.

En las sobremesas ni se te ocurra poner una película o el video de tus vacaciones porque no van a dejar escuchar a nadie. Cada puta cosa que ocurra en el film les va a hacer acordar a algo. “Ah, ¿trabaja el pibe éste?...”, va a acotar el pesado apenas vea entrar en escena al protagonista. “...Es el de la peli ‘4 gauchos y un paquete de yerba’. No sé si la vieron... Que ella era una chica que sufría de anorexia... Un poco larguita para mi gusto, pero buena... 7 puntos... Ahí se hizo conocido este flaco que no me acuerdo cómo se llama... que ahora está saliendo con una modelito...”. Toda esta perorata, por supuesto, habrá tapado la explicación del móvil del asesinato con lo cual van a ocurrir dos cosas: que un voluntario apriete el botón “REW” para ver la escena otra vez, y que otro vaya a buscar un trapo para amordazar a este flor de pelotudo.

CONCLUSION
Como dije en el post de los cabrones y los vagos: dentro de este ramillete de controvertidos personajes, muchos de nosotros vamos a reconocer a algún amigo, conocido o compañero del laburo. Yo mismo, a lo mejor sin querer, pude haber derrapado alguna vez hacia esa dirección. Casi seguro, ahora que lo pienso. Es que en el fragor de una conversación acalorada puede pasar de todo. Lo importante es darse cuenta a tiempo y recapacitar. El quilombo se arma cuando hay otros que no lo advierten, que están convencidos de que actuar de esta manera es lo más común y corriente.